Monaci delle Terre Nere, una joya siciliana

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Monaci delle Terre Nere. (Photo: Cortesía de White Paper By)
Monaci delle Terre Nere. (Photo: Cortesía de White Paper By)

La mente detrás de este asombroso proyecto de restauración es la de Guido Coffa, el dueño de la finca. Natural de la isla, volvió a Sicilia para descubrir esta maravillosa casa de campo del siglo XVIII durante una época en la que buscaba establecer raíces de nuevo. Ubicado al final de un antiguo camino de grava, que data a cuando los epónimos monjes se asentaron a los pies del Etna, Monaci delle Terre Nere estaba prácticamente abandonado. Fue entonces cuando Coffa decidió darle vida al complejo, dedicándose a la agricultura sostenible y aun compromiso con la hospitalidad.

Su apasionado proyecto abrió sus puertas en 2012 tras casi cinco años de renovación en los que él, junto a un excelente equipo de artesanos locales, rescataron edificios severamente deteriorados. Desde el principio, Coffa adoptó unos principios de sostenibilidad y biodiversidad, inaugurando la finca agrícola con tan solo seis habitaciones. Su idea era crear un íntimo retiro en el campo rodeado de paisajes naturales, siempre teniendo en cuenta la identidad histórica de lugar y combinándola con un espíritu de lujo moderno.

Una estancia excepcional

Monaci delle Terre Nere cuenta con la casa principal, con paredes blancas, marcos de piedra tallados con estilo barroco y otras edificaciones que albergan las habitaciones de invitados, establos y una prensa de vino originaria del siglo XVIII. Esta ha sido restaurada manteniendo un su encanto u cuidado exquisito. En cuanto a la decoración, esta combina el paisaje volcánico que rodea al complejo y el estilo contemporáneo italiano. El telón de fondo lo constituyen piedras de lava de la zona, madera de castaño del bosque de Etna, pinturas libres de sustancias químicas y paredes de yeso. Estas se complementan con muebles de marcas como B&B Italia, Lago, Gervasoni, Fabio Novembre o Philippe Starck, iluminación de diseño – Flos, Fontana Arte, Foscarini, Ingo Maurer – y piezas recuperadas. El toque final lo ponen cuadros de Oliver Maourao, cuyo estilo es similar al de maestros como Matisse, y piezas de cerámica mayólica originaria de Caltagirone y Santo Stefano di Camastra.

Monaci delle Terre Nere. (Photo: Cortesía de White Paper By)
Monaci delle Terre Nere. (Photo: Cortesía de White Paper By)

El espíritu dela antigua bodega está presente en cada rincón de Monaci delle Terre Nere. Sus habitaciones, suites y villas están nombradas utilizando el mismo lenguaje descriptivo de las catas de vinos. Muchas de ellas cuentan con chimeneas, ya que el complejo es uno de los pocos de la isla de Sicilia que opera durante todo el año, y las zonas comunes están decoradas con frescos y azulejos originales que fueron descubiertos durante la renovación del establecimiento. Las habitaciones están orientadas, o bien hacia el monte Etna y la granja, o bien hacia el mar. Para un mayor disfrute de los olores, vistas y sonidos de los alrededores, las habitaciones no cuentan con televisores. De esta manera, se logra que el huésped se sumerja en la experiencia siciliana utilizando los cinco sentidos.

Durante su tiempo en Monaci delle Terre Nere, los clientes podrán disfrutar de actividades únicas, como clases de cocina regional, degustaciones de vino siciliano, una masterclass sobre cócteles o recorrer los alrededores del hotel en bicicleta o en paseos a caballo. Otras actividades son: bucear en las brillantes aguas de Acitrezza, conocer la cultura de Taormina, descubrir los parajes secretos de Catania o contemplar el Etna desde un paseo en helicóptero. Además, en un templo de tranquilidad como este, no pueden faltar las clases de yoga y los masajes ayurvédicos para entrar en el clima de confort y relajación.

Gastronomía local

Durante su estancia, los huéspedes podrán disfrutar de una amplia oferta gastronómica. Podrán desayunar los productos orgánicos cultivados por la propia finca. Los jardines cuentan con una variedad de verduras exquisitas y hierbas picantes. Los bosques de cítricos y olivares suministran todos los esenciales de la gastronomía siciliana. La panadería hecha a mano está elaborada con granos de la zona, para poder servirse de deliciosas mermeladas o miles producidas de manera local.

Para las comidas lentas, que pueden disfrutarse en el restaurante Locanda Merello, la estacionalidad y los orígenes de Sicilia son la base de la cocina. Se en la terraza con vistas al mar durante la época estival, o en el comedor con chimenea para los meses de invierno, la cocina de la granja es el centro de los platos. Adoptando un modelo sano y refinado que respeta las tradiciones culinarias sicilianas, los ingredientes y las técnicas empleadas logran conseguir unos platos de lo más sabrosos. Para complementar la comida, el restaurante cuenta con una larga carta de vinos de algunos de los pequeños productores de la isla más innovadores: Marco De Grazia, Franchetti, Guido Coffa Wines… ¿El momento perfecto? La hora del aperitivo en el Convivium Bar donde pueden degustarse las imaginativas mezclas de Paolo Sanna con siropes y aceites derivados de las hierbas salvajes, cítricos y flores recogidas de los alrededores de la finca.

Etna Wines

Etna Wines. (Photo: Cortesía de White Paper By)
Etna Wines. (Photo: Cortesía de White Paper By)

En el corazón de Monaci delle Terre Nere se encuentran vides que se transforman en seis maravillosos vinos, entre los que destacan: el tinto Nerello Mascalese, el especiado U’ranci y el blanco Etna Bianco. Durante los últimos 15 años, su producción ha experimentado un gran desarrollo y se ha ganado una reputación como uno de las zonas productoras de vino más importantes del mundo. Los vinos se fabrican utilizando variedades de uva autóctonas como Nerello Mascalese, Nerello Cappuccio y Carricante, indígena del Etna. El enólogo Guido Coffa combina “el instinto y el conocimiento” respetando la naturaleza y aplicando técnicas innovadoras para producir vinos de primera calidad.

Sostenibilidad

Monaci delle Terre Nere es uno de las tres propiedades sicilianas que cuenta con la certificación ‘Eco-Bio’. Esto ha sido logrado gracias a, entre otras cosas, la utilización de muebles y antigüedades que han sido recuperados y reciclados para decorar las habitaciones o el empleo de energías renovables para la mitad de la calefacción del hotel. Además, no cuenta con servicios de un solo uso en los baños o cocinas, manteniendo el uso de envases plástico en niveles mínimos, junto con detergentes que no contienen sustancias químicas, jabones libres de parabeno y ambientadores hechos de palillos sumergidos en aceites esenciales.

Un artículo de Blanca Perelló publicado en White Paper By.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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