Moderna demanda a Pfizer por "infringir" su patente de la vacuna contra el Covid-19

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© AFP/Fred Tanneau

Ante un tribunal de Massachusetts, la farmacéutica estadounidense Moderna demandó a su principal competidor Pfizer y al fabricante alemán de medicamentos BioNTech. La empresa denunciante los acusa de copiar su tecnología de ARNm, con la que asegura fue pionero, para fabricar su vacuna contra el Covid-19.

Moderna cree que Pfizer y BioNTech copiaron dos características clave de sus tecnologías, patentadas años antes de la pandemia, para la creación de la vacuna del Covid-19 de sus rivales farmacéuticos.

Por esta razón, la farmacéutica presuntamente afectada informó este 26 de agosto que demandó a su par estadounidense y al fabricante con el que se asoció en la creación de esos fármacos: el laboratorio alemana BioNTech.

"Presentamos estas demandas para proteger la innovadora plataforma de tecnología de ARNm en la que fuimos pioneros, en la que invertimos miles de millones de dólares para su creación y que patentamos durante la década anterior a la pandemia del Covid-19", aseguró el director ejecutivo de Moderna, Stéphane Bancel.

Moderna y Pfizer, aliada con BioNTech, fueron dos de los primeros grupos en desarrollar una vacuna para mitigar el virus que ha golpeado al planeta desde su aparición hace más de dos años.

Sin embargo, y con solo una década de existencia, Moderna, con sede en Cambridge, Massachusetts, asegura que fue un innovador en la tecnología de vacunas de ARN mensajero (ARNm), que permitió una velocidad sin precedentes en el desarrollo de un fármaco contra la enfermedad.

¿Qué características habrían sido replicadas sin autorización?

Según Moderna, sus competidores se habrían apropiado de dos tipos de propiedad intelectual. En concreto, uno involucró una estructura de ARNm que Moderna dice que sus científicos comenzaron a desarrollar en 2010 y fueron los primeros en validar en ensayos con humanos en 2015.

"Pfizer y BioNTech llevaron a cuatro vacunas candidatas diferentes a pruebas clínicas, que incluían opciones que se habrían alejado del camino innovador de Moderna. Sin embargo, Pfizer y BioNTech finalmente decidieron continuar con una vacuna que tiene exactamente la misma modificación química de ARNm”, afirmó Moderna en su comunicado.

La mencionada tecnología funciona inyectando un código genético para la proteína espiga que recubre la superficie del coronavirus. Ese código, el ARNm, está encerrado en una pequeña bola de grasa e instruye a las células del cuerpo para que hagan algunas copias de picos inofensivos que entrenan al sistema inmunológico para reconocer el virus real.

Ese enfoque es radicalmente diferente a como se han hecho tradicionalmente las vacunas.

La segunda presunta infracción implica la codificación de una proteína de pico de longitud completa que Moderna asevera que sus científicos desarrollaron mientras creaban una vacuna contra el coronavirus que causa el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS).

Aunque la vacuna MERS nunca salió al mercado, su desarrollo ayudó a Moderna a lanzar rápidamente su antídoto contra el nuevo coronavirus, que apareció por primera vez en China.

"Copiaron ilegalmente los inventos de Moderna y han seguido usándolos sin permiso", afirmó la directora legal de la farmacéutica Shannon Thyme Klinger.

La demanda, que busca daños monetarios indeterminados, fue presentada en el Tribunal de Distrito de EE. UU., en Massachusetts, y en el Tribunal Regional de Düsseldorf, Alemania, especificó Moderna en un comunicado de prensa.

Moderna se había comprometido a no reclamar derechos sobre su patente

Moderna reconoce que en octubre de 2020, meses después de la declaración oficial de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en marzo de ese mismo año, se comprometió a no reclamar sus derechos sobre las patentes relacionadas con el Covid-19. Todo con el fin de ayudar a otros a desarrollar sus propias vacunas, particularmente para países de ingresos bajos y medios.

Sin embargo, en marzo de 2022, la compañía actualizó ese compromiso debido a que la lucha colectiva contra el virus “entró en una nueva fase y el suministro de vacunas dejó de ser una barrera para el acceso en muchas partes del mundo", señaló.

Por ende, sostiene la farmacéutica demandante, no exigiría ninguna reclamación en los 92 países considerados económicamente vulnerables, pero esperaba que empresas como Pfizer y BioNTech respetaran sus derechos de propiedad intelectual. Moderna también indica que no buscaría daños por ninguna actividad antes del 8 de marzo del presente año.

Los litigios de patentes se han vuelto usuales tras el desarrollo de la nueva tecnología.

Pfizer y BioNTech ya enfrentan múltiples demandas de otras compañías que dicen que su vacuna infringe sus patentes. No obstante, los laboratorios acusados han señalado previamente que defenderán sus patentes enérgicamente.

CureVac 5cv.DE, de Alemania, por ejemplo, también presentó una demanda contra BioNTech en ese país el pasado julio. La empresa acusada respondió en un comunicado que su trabajo es original.

Moderna también ha sido demandada por supuesta infracción de patente en Estados Unidos y tiene una disputa en curso con los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. sobre los derechos de la tecnología de ARNm.

Con Reuters, AP y EFE