El modelo del queso suizo para explicar cómo luchar contra el coronavirus

M. J. Arias
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El virólogo Ian Mackay, profesor asociado de la Universidad de Queensland (Australia), compartía y explicaba hace solo unos días la teoría del modelo del queso suizo aplicándola a la lucha contra el coronavirus y a las medidas impuestas por las autoridades sanitarias y políticas alrededor del mundo con ese fin. Su explicación, como ha recogido la prensa italiana, venía a decir de manera muy gráfica como la suma de las distintas protecciones aumentan su eficacia.

Como explican en Il Corriere della Sera, el modelo del queso suizo fue propuesto hace tiempo por James T. Reason, de la Universidad de Manchester (Reino Unido). Su propuesta era cómo afrontar el riesgo en sistemas complejos requiere de la coordinación de muchos elementos, humanos y no humanos, para evitar que se desencadene una catástrofe. Es decir, imponer distintas capas de seguridad y control para que, en el caso de que una falle, el resto frenen el riesgo.

Lo que promulga Mackay es que ningún método es infalible y perfecto al 100% porque pueden darse fallos o errores que hacen que el coronavirus traspase esa barrera. Sin embargo, todas las medidas sumadas aumentan la fiabilidad del conjunto.

El ejemplo del queso suizo sería el siguiente: cada loncha de queso emmental (el que tiene agujeros) simbolizaría cada una de las medidas impuestas para el control de la pandemia. Es decir, dispositivos de protección personal como mascarillas, distancia social, detección precoz con la realización de test, desinfección e higiene de manos…

Estas medidas (o lonchas) por sí solas pueden contener agujeros, pero si se superponen unas a otras llega un momento en el que el virus se encuentra con una barrera o loncha en la que no hay agujero por el que pasar. El vídeo con la infografía de La Stampa lo muestra de una manera muy clara.

Sin embargo, como señala Il Corriere, el modelo del queso suizo aplicado al COVID-19 no cuenta con el visto bueno de todos y ha recibido algunas críticas alegando que en el caso del coronavirus hay otras variables a tener en cuenta. Aquí es donde entrarías aspectos como el propio comportamiento del virus, el tipo de espacio en el que se está (abierto o cerrado), el territorio (un pueblo o una ciudad, por ejemplo), el momento de aplicación de la medida… y otra serie de condicionantes que en su conjunto están contribuyendo a que sea tan complicado frenar la pandemia casi 8 meses después de ser declarada.

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