"No se puede mirar": El Roto versiona a Goya

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Exposición "No se puede mirar" del dibujante satírico y humorista gráfico Andrés Rábago García, "El Roto", este lunes, durante la presentación de la exposición, una colección de dibujos de El  Roto  realizada específicamente para ser mostrada en el museo coincidiendo con la muestra "Dibujos de Goya. Solo la voluntad me sobra", en el Museo del Prado de Madrid. EFE/Fernando Alvarado

Exposición "No se puede mirar" del dibujante satírico y humorista gráfico Andrés Rábago García, "El Roto", este lunes, durante la presentación de la exposición, una colección de dibujos de El Roto realizada específicamente para ser mostrada en el museo coincidiendo con la muestra "Dibujos de Goya. Solo la voluntad me sobra", en el Museo del Prado de Madrid. EFE/Fernando Alvarado

Madrid 25 Nov, (EFE).- Como si de un álbum de canciones se tratara, Andrés Rábago, más conocido como "El Roto", versiona algunas de las obras más conocidas de Goya en "No se puede mirar", una exposición en el Museo del Prado que crea un puente en el tiempo entre la obra de dos artistas que comparten mirada y lenguaje común.

"He intentado utilizar el ADN de Goya, que está en el pensamiento de cualquier español, para reflejar temas actuales", ha explicado este lunes el dibujante, con motivo de la presentación de la muestra, que se puede ver en el Museo del Prado hasta febrero de 2020.

El Roto comparte con Goya una mirada común, siempre centrada en mostrar el lado oscuro del ser humano, y un lenguaje mordaz y crítico, que se puede ver en la treintena de viñetas que ha dibujado para la ocasión, y que se mueven a medio camino entre el disparate y el capricho.

Todos los temas fundamentales del genio aragonés se encuentran en "No se puede mirar": la hipocresía social, la manipulación de la población por parte de grupos de poder, la opresión de las clases más desfavorecidas, la violencia machista o las múltiples formas de ignorancia que padece el ser humano.

Hay obras con claras referencias a las más conocidas de Goya como "Saturno devorando salchichas", en las que la famosa pintura negra se transforma en una crítica a la sociedad contemporánea con un dios romano visiblemente más gordo y un pequeño sustituido por una ristra de embutido; o "La contaminación", una versión de "Perro semihundido", donde el animal es el perro Goofy.

En otra estampa, dedicada a la tauromaquia, a las que Goya incorporaba elementos de gran violencia, Rábago ha dibujado un torero a punto de embestir a una mosca. Y en una sobre la barbarie humana, bautizada como "Cazador letrado", un aficionado a la caza acribilla a un grupo de libros volando.

La propuesta del proyecto, que se ha hecho coincidir con "Solo la voluntad me sobra", la mayor exposición de dibujos de Goya hecha hasta el momento; se remonta a hace dos décadas, cuando José Manuel Matilla, jefe del Departamento de Dibujo y Estampas del Prado y comisario de la muestra, le propuso a Rábago un proyecto que tuviera que ver con la obra de Goya.

El dibujante la rechazó y hoy, según ha comentado, se alegra, porque ahora tiene "la madurez necesaria" para enfrentarse a una obra de la magnitud de la de Goya.

"Esto no es una copia, sino una lejana reverberación del intenso terremoto que generó la obra de Goya", ha dicho con humildad el dibujante.

"No he tenido la suerte de vivir en la época de Goya, pero sí en la del Roto", ha señalado Mantilla, que ha resaltado el verdadero "carácter goyesco" de la premiada obra El Roto, un término que a su juicio se ha desvirtuado con el paso del tiempo.

El título de la muestra, "No se puede mirar", proviene de uno de los dibujos del Cuaderno C, que se expone de manera excepcional en el Prado, con motivo de la muestra dedicada a los dibujos, en los que reflejó las miserias humanas, aunque la frase también fue utilizada en el "Desastre 26" donde un grupo de civiles, espera a su muerte a manos de soldados.

La ambigüedad de la frase, que Goya utilizó para reflejar tanto el no poder mirar el sufrimiento ajeno y el propio, trata de reflejar la fórmula común empleada por ambos artistas en su trabajo.

Tanto El Roto como Goya solían usar una combinación de palabras e imágenes "sintética" con el único objetivo de "invitar a reflexionar" al espectador sobre la condición humana, ha argumentado Mantilla.

"No se puede mirar", con el que el Museo del Prado abre una vez más sus puertas al arte contemporáneo, corona la programación de exposiciones diseñada por la pinacoteca con motivo de su bicentenario.

Por Celia Sierra