Minoría romaní de Eslovaquia espera que visita del papa alivie su marginación

·2 min de lectura

Comiendo mecánicamente semillas de girasol, un grupo de niños romaníes observan entusiasmados el trajín de los obreros que ultiman los preparativos para la visita del papa Francisco la semana que viene a una de las regiones más pobres de Europa.

Los electricistas contemplan la instalación de la corriente en Lunik IX, un vecindario marginal de la ciudad de Kosice, en el este de Eslovaquia, que intentará presentar un mejor aspecto para la visita, aunque en él subsisten profundos problemas sociales y graves estereotipos.

"Estamos arreglando la carretera que lleva al vecindario, tapando agujeros, renovando algunas fachadas y limpiando las zonas verdes", dice a la AFP Marcel Sana, alcalde de Lunik IX.

Francisco viajará a Hungría y Eslovaquia del 12 al 15 de septiembre y la visita a este vecindario, el día 14, forma parte del intento constante de pontífice de acercarse a las comunidades más desfavorecidas.

La parte oriental de Eslovaquia, país de la Unión Europea (UE) de 5,4 millones de habitantes, forma parte de los lugares más pobres y marginados de Europa, con un PIB per capita muy bajo, al igual que algunas zonas de Bulgaria y Rumania.

- "Racismo en todas partes" -

La pobreza y la alta densidad de población son crónicas en Lunik IX, donde 4.500 personas viven hacinadas en un espacio que solo debería albergar a la mitad.

Muchas viviendas ni siquiera tienen electricidad, calefacción, gas ni agua corriente, debido al alto número de facturas sin pagar.

Maria Horvathova, de 45 años, madre de 12 niños, es una de las pocas residentes de esta zona que tiene un empleo. Trabaja en la iglesia salesiana local, que está ayudando a organizar la visita del papa.

"En Kosice, cuando uno de mis jefes vio que era gitana y que vivía en Lunik IX se negó a darme el puesto que me había prometido tras una entrevista telefónica", dice.

"Hay racismo en todas partes y la gente no quiere darnos una oportunidad", prosigue, desencantada.

"La gente dice que Lunik IX es el lugar más pobre y sucio. Espero que el papa no piense así y nos dé un apoyo espiritual", agrega.

Durante la visita de Francisco una coral de 35 niños y jóvenes cantará para él en romaní.

"Espero que su visita ayude a que las personas entiendan que no somos basura, que hay gente honesta viviendo aquí", explica Monika Gulasova, de 19 años, una de las integrantes de la coral.

Monika participa en la comunidad salesiana local, dirigida por Peter Besenyei, responsable de la pastoral romaní en la diócesis de Kosice.

"Los romaníes son creyentes por naturaleza", dice Besenyei a la AFP. "No dudan de la existencia de Dios".

Según Besenyei, durante su visita, el papa también pronunciará algunas palabras en romaní y la oración del padrenuestro será recitada en esta lengua.

"Inyectará esperanza en los romaníes de Lunik IX", asegura.

juh/dt/sw/mlb/bl/zm

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente