Un primer ministro que trajo esperanza a Armenia, humillado hoy por la derrota

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El primer ministro armenio Nikol Pashinyan durante una entrevista a la AFP en Ereván, Armenia, el 6 de octubre de 2020

Un primer ministro que trajo esperanza a Armenia, humillado hoy por la derrota

El primer ministro armenio Nikol Pashinyan durante una entrevista a la AFP en Ereván, Armenia, el 6 de octubre de 2020

El primer ministro Nikol Pashinyan, héroe de una revolución que prometió sacar a Armenia de la pobreza, es hoy para muchos el responsable de una humillante derrota militar ante el enemigo histórico, Azerbaiyán.

En la noche del lunes, Pashinyan anunció haber sido obligado a firmar un acuerdo de alto el fuego en el conflicto por el control de la región separatista de Nagorno Karabaj, un acuerdo que consolida importantes pérdidas territoriales.

En seis semanas, estos combates iniciados el 27 de septiembre y de gran ferocidad, han desarbolado al primer ministro de 45 años y trastocado el mandato de este reformista concentrado en la reactivación económica del país, la lucha contra la corrupción y la epidemia del nuevo coronavirus. 

Sus detractores, que invadieron la madrugada del martes la sede del gobierno y del parlamento, lo consideran ahora un "traidor".

"Pashinyan está en muy mala posición" observa un analista extranjero, instalado desde hace años en el país y que no quiso revelar su identidad.

"El Karabaj ha caído, o casi, lo que lo sitúa en una posición muy delicada. Va tener que hacer frente a una enorme presión, con un fuerte potencial de desestabilización del país", agrega.

- Propulsado al poder -

La situación contrasta cruelmente con la de la primavera boreal de 2018. Entonces, Nikol Pashinyan, experiodista e histórico opositor, es propulsado al poder en medio de la euforia popular al término de una revolución pacífica contra élites corruptas.

Pashinyan, que había sido encarcelado por su papel en los enfrentamientos entre policías y manifestantes de oposición en 2008 que causaron 10 muertos, era considerado como un hombre del pueblo.

En 2018, siete años después de su liberación, masivas manifestaciones provocan la salida del jefe de gobierno Serge Sarkissian. Y el partido Contrato civil de Pashinyan logra una abrumadora victoria en las legislativas.

Amparado en este éxito, lanza una cruzada anticorrupción y grandes reformas económicas, y hace la vida difícil a oligarcas y monopolios. De hecho, el primer ministro ha acusado a estos empresarios de organizar las protestas tras el acuerdo de alto el fuego en Nagorno Karabaj.

Según los analistas, las medidas de Nikol Pashinyan contribuyeron a acelerar el crecimiento económico de este país pobre del Cáucaso. Hasta que la epidemia del coronavirus frenó ese desarrollo.

- "Increíblemente doloroso" -

Armenia considera a Nagorno Karabaj --enclave separatista de habla armenia en territorio de Azerbaiyán-- como un territorio histórico, que ya fue escenario en los años 90 de una guerra que dejó 30.000 muertos.

Pashinyan, hombre carismático de tímida sonrisa, no participó en aquella primera guerra del Karabaj, pero en las últimas semanas había adoptado el rol de jefe de guerra, con vibrantes llamados a los armenios a "unirse" y derrotar al enemigo.

Pero Azerbaiyán, apoyado por Turquía y armado con material militar moderno adquirido gracias a sus petrodólares, le ha infligido una dura derrota.

El presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, proclamó incluso la "capitulación" de su enemigo y calificó a Pashinyan de "cobarde" y a los armenios de "perros".

El primer ministro consideró "increíblemente doloroso" el alto el fuego que tuvo que aceptar, ante el riesgo de perder incluso todo Nagorno Karabaj, que sobrevive, pero debilitado. Igual que Pashinyan.

bur-rco/alf/sba/me/mar