Ex primer ministro portugués Sócrates a juicio por presunto blanqueo de capitales

Thomas CABRAL
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El ex primer ministro portugués José Sócrates será juzgado por presunto blanqueo de capitales y falsificación de documentos, anunció este viernes el Tribunal Central de Instrucción Criminal, que descartó otros tres cargos por corrupción que había presentado la fiscalía.

La decisión del tribunal es sin embargo un fracaso para la fiscalía que, en octubre de 2017, había acusado al exdirigente socialista de 31 crímenes.

La fiscalía, que presentará un recurso, lo acusaba de haber recibido unos 34 millones de euros (unos 40 millones de dólares) a cambio de trato de favor para tres grupos económicos distintos mientras gobernaba, entre 2005 y 2011.

En un gran escándalo político-mediático, la acusación imputaba un total de 189 crímenes a 19 personas y nueve empresas. Pero el viernes, el juez de instrucción Ivo Rosa sólo retuvo una decena de acusaciones.

"Todas las grandes mentiras de la acusación cayeron", reaccionó Sócrates, de 63 años, a la salida del tribunal, prometiendo que seguiría luchando para probar su inocencia.

En el proceso, cuya fecha no fue anunciada, el ex jefe de gobierno tendrá que defenderse ante el tribunal de haber ocultado fondos con la complicidad del empresario Carlos Santos Silva, un amigo de infancia sospechoso de actuar como su testaferro.

- "Ausencia de pruebas" -

Además de Sócrates y Santos Silva, el exbanquero Ricardo Salgado está acusado por tres delitos de abuso de confianza y el exministro Armando Vara, ya condenado por otro caso, será juzgado por blanqueo de capitales.

Los tres crímenes de corrupción pasiva imputados a Sócrates ya habían prescrito cuando la acusación fue formulada, en octubre de 2017, estimó el juez Rosa que, durante más de tres horas, leyó un resumen del fallo durante una audiencia retransmitida en directo por la televisión.

El magistrado, abordando el fondo del caso, desmontó casi punto por punto las conclusiones de la fiscalía y criticó en varias ocasiones "la ausencia de pruebas", la "falta de rigor" y el carácter "estéril" de la acusación.

Respecto a los sobornos que Sócrates habría recibido de Ricardo Salgado, exjefe del banco Espirito Santo, el juez concluyó que las pruebas presentadas por los fiscales eran "manifiestamente insuficientes para apoyar su condena por cualquier forma de corrupción pasiva".

El fallo "constituye una violenta crítica al trabajo de la investigación" y "pone en entredicho la confianza en la justicia y en sus instituciones", reaccionó en un comunicado la antena portuguesa de la oenegé Transparencia Internacional.

Los problemas judiciales del exdirigente socialista siempre han sido una carga para el actual primer ministro, Antonio Costa, miembro del primero de sus dos gobiernos.

Poco antes de la audiencia del viernes, Costa repitió que no tenía "nada que añadir" desde que este escándalo estalló con la detención de Sócrates, en noviembre de 2014. En aquel entonces, Costa estaba haciéndose con las riendas del Partido Socialista y pedía a sus partidarios que no confundieran los intereses de la formación con los del antiguo líder.

Sócrates, en detención provisional durante nueve meses y luego en arresto domiciliario durante seis semanas, siempre clamó que era inocente y decía ser víctima de una "campaña de denigración".

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