Ministro español de Sanidad se disculpa por asistir a un evento social

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El ministro español de Sanidad, Salvador Illa, en una rueda de prensa en el aeropuerto de Barajas de Madrid, España, el 20 de junio de 2020
El ministro español de Sanidad, Salvador Illa, en una rueda de prensa en el aeropuerto de Barajas de Madrid, España, el 20 de junio de 2020

El ministro español de Sanidad entonó un mea culpa este miércoles por haber asistido a una fiesta organizada por un periódico en línea que suscitó una andanada de críticas en momentos en que el país se encuentra bajo severas restricciones por la pandemia.

En palabras en el Congreso de los Diputados, Salvador Illa reconoció que estuvo en la gala "como muchos otros", aunque dijo haber permanecido "el tiempo estrictamente necesario" para apoyar a las fuerzas armadas, que recibieron un premio por su labor durante la crisis sanitaria.

"Tras la entrega del galardón (...), me fui, no me quedé a cenar. Muchos ciudadanos no lo han entendido. Y quiero decirles que tienen razón", dijo Illa, rostro visible de la lucha contra el covid-19 en España.

"Hasta en los actos en que se cumplen todos los requisitos (sanitarios), hasta en esos casos, es mejor evitarlos", señaló el ministro, afirmando que "la mejor distancia (de seguridad) es no estar".

A esta fiesta organizada por el diario en línea El Español para celebrar su quinto aniversario en el Casino de Madrid, asistieron otros ministros y líderes de partidos políticos.

Según El Español, se cumplieron "todas las medidas sanitarias y de seguridad" durante la gala que reunió a 80 personas, en un espacio con capacidad para 240, y el festejo finalizó a las 23h00 locales, una hora antes del toque de queda en vigor en la capital española.

Las imágenes de esta celebración provocaron numerosas críticas en las redes sociales contra una "élite" que festejaba mientras que al común de los españoles, que no pueden estar en reuniones de más de seis personas, se les pide evitar las fiestas familiares o con amigos.

Las recriminaciones fueron aún más fuertes si cabe toda vez que la cena tuvo lugar el lunes, un día después de que el gobierno decretara un estado de alarma, una medida excepcional que le permitió imponer un toque de queda en casi todo el país.

El toque de queda ya generó algunas protestas, como el lunes en Barcelona y el martes en Sevilla, donde un centenar de personas quemaron contenedores de basura en un vecindario.

España es uno de los países de Europa más golpeados por la pandemia, con más de 35.000 fallecidos y 1,1 millones de casos notificados.

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