El presidente de Sri Lanka renunciaría el miércoles, en medio de masivas protestas en su contra

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Según informó el presidente del Parlamento nacional, el presidente, Gotabaya Rajapaksa, dejaría el cargo el próximo miércoles. Sus declaraciones llegan después de una jornada de violentas protestas, en la que miles de manifestantes irrumpieron en la residencia del mandatario y prendieron fuego a la casa del primer ministro. Rajapaksa no se ha pronunciado sobre su eventual renuncia.

El presidente del parlamento de Sri Lanka, Mahinda Yapa Abeywardena, aseguró este sábado 9 de julio mediante una declaración en video que Rajapaksa le había informado de sus intenciones de renunciar al cargo.

"La decisión de dimitir el 13 de julio se tomó para garantizar un traspaso pacífico del poder", dijo Abeywardena. "Por lo tanto, pido al público que respete la ley y mantenga la paz", dijo.

El anuncio tiene lugar luego de una intensa jornada de manifestaciones y tras meses de protestas antigubernamentales como respuesta a la profunda crisis económica que vive el país de 22 millones de personas.

Por el momento, el mandatario no ha hecho un pronunciamiento oficial sobre su posible renuncia.

El primer ministro, Ranil Wickremesinghe, aseguró por su parte que también está dispuesto a dejar su cargo y dar paso a un gobierno más amplio, según indicó su oficina en un comunicado.

Protestas en las residencias del presidente y primer ministro

Miles de manifestantes en Colombo irrumpieron en la residencia oficial del presidente Gotabaya Rajapaksa, en la sede del ministerio de Finanzas y prendieron fuego a la residencia del primer ministro. Los incidentes se registraron en medio de meses de creciente ira por la peor crisis económica del país en siete décadas.

Miles de manifestantes rompieron el perímetro de seguridad que rodea la residencia presidencial, en pleno centro de Colombo, e ingresaron al lugar este sábado 9 de julio.

Las imágenes de la televisión local mostraron a cientos de ciudadanos recorriendo los pasillos y habitaciones de la residencia presidencial, envueltos en banderas y portando cascos, mientras coreaban consignas para exigir la renuncia del mandatario Gotabaya Rajapaksa.

El jefe de Estado no se encontraba en el lugar, debido a que desde el viernes fue retirado por motivos de seguridad previniendo los alcances de las movilizaciones, según indicaron fuentes del ministerio de Defensa.

No obstante, miles de personas abrieron las puertas de la Secretaría Presidencial frente al mar y también irrumpieron en la sede del Ministerio de Finanzas, que ha sido el sitio de concentración de la manifestación durante meses.

El personal militar y de la Policía desplegados en los dos lugares resultaron insuficientes para contener a la multitud, pese a que algunos uniformados dispararon al aire, señalaron algunos testigos.

Ante lo ocurrido, el primer ministro Ranil Wickremesinghe convocó a una reunión de líderes del partido de emergencia para discutir la situación y llegar a una solución rápida, informó su oficina mediante un comunicado. Además, el premier pidió al presidente que convoque al Parlamento.

Sri Lanka tambalea en la peor crisis económica desde 1948

La ira se extiende por las calles de Sri Lanka, en medio de la profunda crisis financiera que golpea al país. Al menos 39 personas, incluidos dos policías, resultaron heridas y hospitalizadas en una jornada de fuertes protestas, confirmaron fuentes hospitalarias.

La magnitud de la situación financiera en el país es tal que los residentes han tenido que reducir la cantidad de comidas que consumen cada día, ha advertido en el último mes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). La ONU advirtió incluso que la nación está al borde de una emergencia sanitaria.

La isla, con 22 millones de habitantes, se enfrenta a una grave escasez de divisas que ha limitado las importaciones esenciales de combustible, alimentos y medicinas.

La crisis se ha profundizado tras la pandemia de Covid-19 que golpeó a la la nación fuertemente dependiente del turismo. Además, la reducción de remesas de los trabajadores en el extranjero, la acumulación de la enorme deuda gubernamental, el aumento de los precios del petróleo y la prohibición de la importación de fertilizantes químicos el año pasado, que devastó la agricultura, fueron la mezcla de ingredientes que detonaron el actual colapso, el peor en siete décadas.

Sin embargo, muchos responsabilizan a la mala gestión del Gobierno de Rajapaksa del declive del país.

"Le hemos dicho a Gota una y otra vez que se vaya a casa, pero todavía se aferra al poder. No pararemos hasta que nos escuche", afirmó Sampath Perera, un pescador de 37 años, que tomó un autobús abarrotado desde la ciudad costera de Negombo, para llegar hasta Colombo y unirse a la protesta.

Desde el pasado marzo, decenas de movilizaciones, en su mayoría pacíficas, han exigido la renuncia del mandatario, pero la situación se ha vuelto cada vez más insostenible y la ira de los ciudadanos aumenta.

El descontento se hizo más notorio en las últimas semanas cuando el país, con problemas de liquidez, dejó de recibir envíos de combustible, lo que obligó al cierre de escuelas y al racionamiento de gasolina y diésel para los servicios esenciales.

Con Reuters y EFE

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