Miles de etíopes huyen del conflicto en el Tigré hacia Sudán

Robbie COREY-BOULET
·2 min de lectura
Milicianos de la etnia amhara de Etiopía, que luchan contra los combatientes disidentes de la región del Tigré, en la ciudad de Gondar, el 9 de noviembre de 2020

Miles de etíopes huyen del conflicto en el Tigré hacia Sudán

Milicianos de la etnia amhara de Etiopía, que luchan contra los combatientes disidentes de la región del Tigré, en la ciudad de Gondar, el 9 de noviembre de 2020

Miles de etíopes, incluyendo soldados, huyeron del conflicto que asola la región disidente del Tigré y cruzaron la frontera con Sudán, pese a que el primer ministro Abiy Ahmed afirmó que las hostilidades están a punto de terminar.

En los últimos días, la tensión entre el gobierno etíope y el Tigré, en el norte, aumentó considerablemente, pues la región disidente no reconoce la autoridad del Estado federal desde que se aplazaron las elecciones nacionales que deberían haberse celebrado en agosto. 

El primer ministro etíope desplegó tropas terrestres y envió a la fuerza aérea a esa región rebelde para hacer frente al gobierno regional, que lleva meses enfrentado al Ejecutivo de Abiy.

Una situación que llevó a miles de personas a huir hacia el vecino Sudán, según explicó a la AFP Alsir Khaled, director de la agencia para los refugiados sudanesa en la ciudad fronteriza de Kassala. 

"Alrededor de 3.000 refugiados cruzaron" la frontera, indicó Khaled a la AFP, añadiendo que unos 30 soldados etíopes habían entrado en territorio sudanés.

Por su parte, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anunció el martes que "varios centenares" de solicitantes de asilo llegaron al este de Sudán, donde estaban siendo atendidos.

- "Línea roja" -

Abiy, galardonado el pasado año con el Nobel de la Paz, dijo que el Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) había cruzado una "línea roja" al atacar dos bases militares federales, lo que el partido regional negó.

El Tigré ha estado sometido a un bloqueo de comunicaciones desde entonces, por lo que resulta complicado verificar las noticias que llegan desde ese territorio.

Tras ordenar varios bombardeos en la región, Abiy indicó que las operaciones contra el TPLF estaban "avanzando según lo planeado".

"Las operaciones cesarán tan pronto como sea desarmada la junta criminal, sea restaurada la administración legítima en la región y los fugitivos sean capturados y llevados ante la justicia, todo eso va a alcanzarse muy rápidamente", tuiteó.

Al parecer, la mayor parte de los combates se concentran en el oeste de la región del Tigré, cerca de la frontera con Sudán y Eritrea.

Pero Moussa Faki Mahamat, presidente de la Comisión de la Unión Africana, señaló el martes que los combates deben terminar y que debe establecerse una mesa de diálogo urgentemente, "para buscar una solución pacífica en el interés del país".

En un comunicado, exigió el "cese inmediato de las hostilidades" y pidió a las partes implicadas que "respeten los derechos humanos y garanticen la seguridad de los civiles", al tiempo que ofreció el apoyo de la organización -integrada por 55 naciones africanas- para encontrar una salida al conflicto.

Naciones Unidas y la comunidad internacional expresaron su preocupación ante el riesgo de que el segundo país más poblado de África acabe sumido en un conflicto duradero.

rcb-np/jvb/mb