Mijaíl Mishustin, un desconocido tecnócrata, candidato a primer ministro ruso

1 / 3
EFE/EPA/DMITRY ASTAKHOV/SPUTNIK/GOVERNMENT PRESS SERVICE

Moscú, 15 ene (EFE).- El economista Mijaíl Mishustin, un tecnócrata que ha trabajado toda su carrera en la administración pública, es el candidato a primer ministro propuesto por el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Es una candidatura inesperada, pero eso no significa que cause rechazo. Tiene a sus espaldas una gran experiencia. Es una persona que se forjó en el sistema", dijo Ilias Umajánov, vicepresidente del Senado ruso.

Mishustin, de 53 años, es un gris funcionario moscovita que inició en 1998 su lento ascenso en el Servicio Federal de Impuestos, agencia que dirigía desde 2010.

Un auténtico desconocido, pero muy eficiente y libre de la mácula de la corrupción. Así es como le definen todos los comentaristas, quienes destacan que nunca ha pertenecido a la élite política del país.

"Es conocido como un magnífico burócrata, en el mejor sentido de la palabra. Para Putin es conocido como una persona que no está vinculada con ningún escándalo", apuntó el politólogo Gleb Pavloski.

Cursó estudios en la capital rusa en tiempos de la Perestroika (reestructuración) y se convirtió en catedrático de economía ya tras la caída de la Unión Soviética, en 1991.

Entre 1999 y 2004 ejerció el cargo de viceministro de Impuestos y Gravámenes y los siguientes dos años encabezó la agencia del catastro.

También trabajó durante algunos años en el sector privado, en ámbitos como la gestión de activos y la informática.

Según los expertos, su buen cartel está estrechamente vinculado con la exitosa reforma de la agencia tributaria y la mejora de la imagen de dicho servicio entre los rusos.

Gracias a su gestión, la recaudación de impuestos se incrementó incluso en tiempos de crisis económica y un gran número de negocios salió a la superficie.

Mishustin es también considerado un amante de las nuevas tecnologías, lo que se corresponde con los planes de Putin de digitalizar la gestión estatal.

A nivel ideológico, no es considerado un liberal, pero tampoco es visto como una persona cercana a los "silovikí", los miembros de los órganos de seguridad del Estado.

La revista Forbes estimó en 2009 su fortuna en 78 millones de rublos (un poco más de un millón de euros al cambio actual), cifra que se redujo en 2018 a 18 millones de rublos (unos 264.000 euros).

En caso de recibir mañana, jueves, la aprobación de la Duma (cámara baja del Parlamento), se convertirá en el décimo tercer primer ministro de la historia de la Federación Rusa desde 1991.

Tiene un año menos que su antecesor, Dmitri Medvédev, que ejerció dicho cargo durante más de siete años (2012-2020) y presentó hoy la dimisión de su Gobierno en pleno, debido a la reforma política anunciada por Putin.

El presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, desveló que Mishustin ya ha celebrado consultas con los cuatro partidos con representación parlamentaria.

Su candidatura ya ha recibido el respaldo del partido del Kremlin, Rusia Unida, y del socialdemócrata Rusia Justa, mientras los comunistas y los ultranacionalistas aún no se han pronunciado.

Previsiblemente, su papel será ostentar el cargo de jefe del Gobierno hasta las elecciones legislativas de 2021, cuando deberían entrar en vigor las reformas constitucionales propuestas hoy por Putin en su discurso sobre el estado de la nación.

En dicho caso, jugaría un papel similar al de Víctor Zubkov, el veterano funcionario ruso elegido por Putin para dirigir el Gobierno entre septiembre de 2007 y mayo de 2008.

Entonces, Zubkov fue sustituido por el propio Putin, papel de hombre de paja que podría ejercer también dentro de un año y medio el propio Mishustin.

Entre sus aficiones figura el hockey sobre hielo, motivo por el que integra el consejo de supervisión del CSKA Moscú, el club del Ejército ruso.

Está casado y tiene tres hijos.

Ignacio Ortega