Lo que gana Miguel Bosé negando la paternidad de dos de sus hijos

Nuria Hernández
·8 min de lectura

“Lo que más amo del mundo mundial es a mis cuatro hijos, porque tengo cuatro, los dos mayores y los dos pequeños”. Con estas palabras, Miguel Bosé dejaba claro en 2015 en Menuda Noche, programa de Canal Sur presentado por Juan y Medio, que lo más importante para él era estar al lado de sus hijos, de sus cuatro hijos. ¿Qué ha cambiado en la cabeza del artista para que ahora no quiera reconocer a dos de los pequeños como sus hijos? Ahí está el quid de la cuestión en el juicio que enfrenta a Bosé con su expareja, Nacho Palau, y que hace unos días obtenía la primera respuesta por parte del juez: los cuatro niños podrán pasar tiempo juntos, pero no se reconoce la filiación entre los niños. Una primera sentencia que Palau ya ha anunciado que recurrirá.

HOLLYWOOD, CALIFORNIA - MAY 18: Miguel Bose and sons Diego and Tadeo arrive at the premiere Of Warner Bros. Pictures And Legendary Pictures' "Godzilla: King Of The Monsters" at TCL Chinese Theatre on May 18, 2019 in Hollywood, California. (Photo by Morgan Lieberman/WireImage)
HOLLYWOOD, CALIFORNIA - MAY 18: Miguel Bose and sons Diego and Tadeo arrive at the premiere Of Warner Bros. Pictures And Legendary Pictures' "Godzilla: King Of The Monsters" at TCL Chinese Theatre on May 18, 2019 in Hollywood, California. (Photo by Morgan Lieberman/WireImage)

Pero, ¿por qué la expareja ha llegado a este punto? Es fundamental explicar que los cuatro mellizos nacieron en 2011 con siete meses de diferencia y a través de vientres de alquiler en Estados Unidos, una práctica que no es legal en España. Diego y Tadeo son hijos biológicos de Bosé y Telmo e Yvo, hijos biológicos de Palau. El cantante y el escultor (que ahora trabaja en una fábrica de embutidos en Chelva, Valencia) mantuvieron una relación sentimental durante 26 años, un amor que llevaron en secreto y del que no se supo absolutamente nada hasta que en octubre de 2018 se conoció que habían decidido tomar caminos por separado (fue Palau el que envió un comunicado para confirmarlo, algo que sentó fatal al siempre discreto con su vida privada Bosé).

Fue un momento duro para Palau, que vivió la ruptura mientras vivían en Panamá, como explicó Jaleos, y tuvo que quedarse a vivir allí unos meses en un apartamento mientras los cuatro niños se quedaron en la casa de Miguel. Sólo les podía ver cuando el artista se encontraba fuera del hogar familiar en algún concierto o entrevista. Hasta ese momento, Bosé siempre habló (aunque fuera en contadas ocasiones como en 2014 en la revista Shangay) de sus cuatro hijos, (recalcamos: de los cuatro) y no solo de los dos de los que biológicamente es su padre.

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Bosé ofreció un acuerdo que Nacho no aceptó

La pelea en los juzgados llegaba poco después. Según explicaba hace unos días Lydia Lozano en Sálvame, buena amiga del hijo de Lucía Bosé, este habría ofrecido a Palau un acuerdo por el que Miguel se haría cargo del cuidado, educación y manutención de los cuatro niños siempre y cuando vivieran con él en México. Incluso le propuso correr con los gastos de una casa para Palau en el país azteca para que pudiera visitar a los niños que se instalarían fuera de España. Nacho se negó a aceptar alegando que sería más fácil que fuera Bosé el que se trasladara a vivir a Madrid ya que a él no le ata nada a México, tiene su arraigo y familia en Valencia y no quería que el intérprete le ‘regalase’ nada, sino mirar por el bienestar de los pequeños.

Los problemas comenzaron cuando Miguel se negó a reconocer la filiación a los dos hijos biológicos de Palau, pese a haber siempre hablado de sus cuatro hijos y no solo de dos de ellos como tal. Hasta ahora, dos de ellos viven con Miguel en México y los otros dos con Palau en la casa de su madre en Valencia, España. Solo han estado juntos durante un mes en verano, quince días en la casa de Somosaguas (Madrid) de Bosé y otros quince en la de Valencia de su expareja.

De hecho, el día del juicio, el pasado 19 de octubre (estaba previsto para marzo pero se retrasó debido a la pandemia), fecha en la que vimos al valenciano pero no a Bosé que entró y salió por otra puerta diferente a la principal, el abogado de Palau, José Gabriel Ortolá, explicó que el objeto de esa vista era la reclamación de la doble filiación y la reagrupación familiar y confirmaba que el escultor no había solicitado nunca una pensión compensatoria para él pero que sí que pedía que los cuatro niños tengan los mismos derechos como hermanos y que la expareja fuera considerada legalmente como padres de los cuatro niños para tener los mismos derechos y obligaciones.

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Bosé no quiere estar atado ‘a nadie’

La gran pregunta es: ¿por qué Miguel Bosé no quiere reconocer la paternidad de los dos pequeños? Según indican desde El País, la gente que conoce bien al cantante afirma que esa actitud va unida a su deseo de ser libre siempre. Una libertad que él siempre ha querido llegando incluso a haber asegurado hace unos años que no quería tener hijos en pareja para no tener que afrontar las consecuencias de una posible futura separación (el cantante y el escultor nunca se casaron ni se hicieron pareja de hecho en 26 años de relación y vida en común). “Estoy harto de ver cómo se utiliza a los niños en las separaciones, cómo pagan los platos rotos y sufren las consecuencias de una relación que se rompe”, dijo en intérprete de Amante Bandido. Si Bosé no reconoce la paternidad de dos de los niños, pese a haber vivido con ellos durante ocho años, no tendría ni derechos ni obligaciones sobre ellos, si sobre su educación o su forma de vivir. Es decir, tampoco Palau podría ‘meterse’ ni opinar sobre la educación de los otros dos niños.

“En el fondo, de lo que se trata es de no estar sometido a nadie ni tener que contar con Nacho en nada que tenga que ver con los hijos”, afirman en dicho diario. Está claro, que en esta circunstancia, dos de los niños salen ‘beneficiados’ y contarán con el nivel de vida que han llevado desde que nacieron al lado de Bosé, mientras que los otros dos viven desde hace ya casi dos años en un hogar más humilde (Nacho es mileurista y su madre pensionista) y alejado de las mansiones y grandes lujos en los que obviamente se mueve un artista de la talla del español.

Ahora dos de los niños viven casi aislados del exterior en un casoplón en una exclusiva urbanización en México, donde van a un colegio privado; y los otros dos han pasado el verano en la piscina municipal de Chelva o jugando en la plaza del pueblo como cualquier otro niño de su edad. A esto habría que sumar, aparte de la parte económica (Bosé no tendría ‘responsabilidades’ de pagar la educación, viajes, actividades extraescolares…), que los niños solo podrían verse durante las vacaciones o cuando acordaran los dos padres.

Palau no se va a rendir

Aunque no comparten genética ni apellidos, Palau siempre ha defendido que, después de vivir durante ocho años juntos y además tras haber sido concebidos en un mismo año para poder formar un único entorno familiar, entre los cuatro niños hay una clara filiación afectiva e intencional. Algo que será ‘difícil’ de demostrar en España donde no es legal la gestación subrogada y por lo tanto no existe ningún precedente ni ningún caso similar. La complicación está en dirimir si es más importante ser padre o ser progenitor según establece el ADN, algo que el sistema jurídico español por el momento no termina de dar validez. En España, la relación de parentesco se establece por vía biológica o a través de la adopción.

Incluso parece que la madre del cantante, Lucía Bosé, siempre apoyó a Palau en este asunto y hasta estaba previsto que fuera uno de los testigos en el juicio, algo que no pudo ser por la trágica muerte de la italiana en marzo de este año. Y hay más, parece que dado el comportamiento negacionista de Bosé con respecto al coronavirus que manifestó de manera pública en sus redes sociales hace un par de meses, Palau se habría incluso planteado supuestamente solicitar un informe psicológico del intérprete. Algo que de momento aún no se ha dado.

Me ha fastidiado la vida. Me vine a casa de mi madre. ¡No tenía otro sitio! Yo no quiero nada para mí. Estoy pluriempleado. No puedo llevarlos a un colegio privado. Los niños se necesitan y me importa que la familia esté separada. ¡Todo es un despropósito!”, aseguraba Palau a Vanity Fair. Durante el juicio, Bosé se negó a reconocer que los dos niños que viven con Palau sean de los dos padres, y por tanto hermanos con los mismos derechos, como reconocería legalmente una sentencia favorable a la acción judicial emprendida a instancias de Nacho Palau.

De momento, la justicia ha sentenciado a favor del cantante y Tadeo y Diego seguirán viviendo a 9.000 kilómetros de sus hermanos manteniendo solo contacto por videollamada y viéndose únicamente en los periodos vacacionales, pero Palau ya anunció pocas horas después a través de sus abogados que está dispuesto a recurrir las veces que sean necesarias para lograr su propósito: que los cuatro niños vuelvan a vivir juntos como hermanos y en las mismas condiciones.

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