Messi vs. Cristiano: ¿quién ha sido el gran dominador de la década?

Cristiano Ronaldo y Leo Messi en uno de los múltiples Clásicos disputados. (Foto Power Sport Images/Getty Images)

Nunca dos colosos coincidieron en su punto álgido durante tanto tiempo y en el mismo lugar como Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Una rivalidad forjada a fuego entre dos futbolistas hiperregulares que extrapolaron el enfrentamiento Barça-Real Madrid a una pugna particular cuyo día a día ha marcado la década.

De hecho, no es difícil pensar que, precisamente, la capacidad de superación de ambos les ha llevado a ser mejores de lo que serían sin el otro. En este sentido, han actuado como vasos comunicantes en una época donde se han visto empujados a forzar la máquina hasta cotas impensables, pulverizar registros y abrir una distancia sideral respecto al resto de coetáneos para superar al otro.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo son dos figuras antagónicas, su fútbol es incomparable con el otro y pese a ser atacantes, su rol y juego es absolutamente diferente. Por supuesto, han recorrido una evolución a lo largo de estos años y quizás, en sus inicios, podían asemejarse por el desborde del que hacían gala, pero tras unos primeros momentos de cocción, su transformación fue radicalmente distinta. ¿Pero quién ha sido mejor? ¿Ha habido tanta diferencia entre ellos como se dice?

Una nueva era

Tras la salida de Ronaldinho del Barça, Leo Messi se vio empujado a convertirse en la pieza sobre la que giraría el Barça del futuro. La respuesta del argentino fue convertirse en el mejor delantero, centrocampista, extremo y mediapunta y reunir todas las cualidades necesarias bajo una figura dispuesta a reescribir las reglas del fútbol. Además de ser el mejor regateador del mundo, también desarrolló una capacidad goleadora que a la postre acabaría haciendo volar por los aires todos los récords existentes.

El talento del argentino para encontrar la rendija entre la que recibir a espaldas de los centrocampistas rivales, su endiablado regate y los estratosféricos números goleadores con los que ha acompañado esta década han sido el combustible perfecto para tiranizar la competición más regular que se disputa -la Liga- a base de ganar, humillar y castigar psicológicamente a su rival histórico: el Real Madrid.

José Mourinho: “Una cosa es un equipo y otra cosa es un equipo con Leo Messi”

Ni siquiera los datos sirven para ilustrar el daño que le ha hecho la individualidad más determinante del fútbol al club más grande de la historia, pero sí que ayudan a comprender la dimensión del rosarino. Cuando Messi debutó en un Clásico (2005/2006), el Barça había ganado 7 de los anteriores 34 partidos de Liga en el Bernabéu, con el argentino lleva 9 victorias en 14 encuentros. De este modo, no es exagerado afirmar que Messi ha cambiado la historia del Barça, pero también la de su mayor contrincante. Nada ha sido igual después de Messi.

Por su parte, Cristiano Ronaldo llegó para salvar al Real Madrid y también para competir por su trono. No solo para recuperar su autoestima, convicción y ambición, sino para erigirse como un electroshock necesario para un club que estaba al borde del colapso mental ante un extraterrestre argentino. El crack de Madeira venía de ser la estrella de la Premier League por antonomasia con el Manchester United y también de caer rendido ante Leo Messi en la Copa de Europa.

De este modo, el impacto emocional que supuso perder una final ante el Barça de Messi le hizo plantearse la necesidad de vencer a ese nuevo rival que le había arrebatado la gloria. Cristiano, ni corto ni perezoso, decidió emprender el desafío más grande que había vivido hasta el momento: ganar al Barça de Pep Guardiola y Leo Messi. Por entonces, una quimera, algo imposible. Por generación, funcionamiento colectivo y momento del argentino, Cristiano decidió enfrentarse a un rival invencible por entonces.

Con 18 entrenadores en 21 años y tan solo 5 semifinales de Copa de Europa durante ese lapso, 5 años sin pasar de octavos de Champions y un 2-6 después, el club necesitaba agarrarse a un clavo ardiente para no sucumbir ante el monstruo que se le presentó. Cristiano Ronaldo era la respuesta al dominio de Leo Messi.

Su movilidad le permitía tener presencia en los tres carriles de ataque y a Mourinho, construir una receta que más tarde acabaría por igualar el duelo ante el Barça: el contragolpe más letal de Europa. Tras perder las capacidades que le hacían ser superior al resto de futbolistas, el portugués tuvo que entender que su evolución iba a ir íntimamente ligada a su transformación física, pero también al talento de sus compañeros para darle todo lo que había perdido. Entonces, Cristiano Ronaldo pasó de ser el mejor extremo del mundo a convertirse en el mejor ‘9’ del planeta.

Mientras Leo Messi certificaba su dominio hegemónico en la competición nacional, Cristiano Ronaldo encontró en la competición más prestigiosa del continente el refugio perfecto para demostrar al mundo que podía desafiar al argentino y que, tras él, era el futbolista que más acercaba a su equipo a ganar. De este modo, no se pueden explicar las 4 Copas de Europa en 5 años sin la presencia de un delantero que decantó la balanza europea justo cuando parecía que el Real Madrid iba a quedar empequeñecido ante la presencia del Barça de Messi.

Por ello, pese a que Leo Messi está un escalón por encima de Cristiano Ronaldo por su influencia en la globalidad del fútbol de su equipo, el portugués tiene el gran honor de haber hecho dudar a una gran parte del público sobre quién era mejor y además, de haber dado al Real Madrid una vía de escape en la competición más grande que puede haber.

Datos

A nivel individual, la superioridad de Leo Messi es total y absoluta. Como muestran los datos de MichelAcosta, Leo Messi suma 688 goles y 285 asistencias en 843 partidos entre club y selección, mientras que Cristiano Ronaldo acumula 712 goles y 202 asistencias en 988 partidos. Así, el ‘10’ azulgrana genera un gol cada 70 minutos y el portugués cada 86 minutos. Además, Cristiano ha jugado 145 partidos más que Messi en toda su carrera y ‘solo’ ha marcado 24 goles más que el rosarino.

Por otra parte, si comparamos sus enfrentamientos directos, se puede observar como Leo Messi ha sumado 22 goles y 12 asistencias en 35 partidos y Cristiano Ronaldo 19 goles y 1 asistencia, lo que traducido, significa que el argentino ha participado en un gol cada 90 minutos y el de Madeira cada 145 minutos.

Sin embargo, si analizamos la Copa de Europa, vemos cómo Cristiano Ronaldo tiene el récord goleador de la competición con 128 tantos. Así, pese a que el promedio goleador de Messi (0.81) es superior al de Cristiano (0.76) con 114 goles en 140 partidos (28 menos que el portugués), Cristiano Ronaldo ha generado 79 goles en 79 partidos de fase eliminatoria o final, mientras que Messi lo ha hecho en 58 ocasiones en 68 partidos; lo que significa que Cristiano ha generado un gol cada 88 minutos y Messi cada 101 en la fase más decisiva.

Títulos

Leo Messi ha ganado 36 títulos, mientras que Cristiano Ronaldo ha ganado 31. A nivel individual, el argentino también supera al portugués, ya que el ‘10’ azulgrana suma 27 galardones personales, uno más que el actual jugador de la Juventus de Turín. Por otra parte, Leo Messi ha sumado 6 Balones de Oro y Cristiano 5.

Conclusión

Leo Messi ha sido el regateador con más desborde en sus inicios, el goleador más letal en su madurez y el mejor pasador en la recta final de su carrera. Su capacidad para reinventarse y mejorar es brutal y a su vez ha ido incorporando registros a su juego, mientras que Cristiano Ronaldo se ha convertido en el mejor delantero centro del mundo, pero también ha ido perdiendo facultades físicas como la velocidad, la potencia en carrera y el desborde.

Por su parte, Cristiano Ronaldo ha tenido la capacidad de supervivencia necesaria para erigirse como un adversario temible en los tiempos de Leo Messi hasta dominar la competición más prestigiosa del mundo, pero a nivel individual, no hay duda de que el argentino ha dominado esta década gracias a la hegemonía que ha instaurado en la competición más regular, además de los datos aportados y de su impacto en el juego de su equipo.

Por último, hay que valorar la figura de Cristiano Ronaldo tal y como se merece: como uno de los grandes futbolistas de la historia. Seguramente, el portugués ha tenido la mala suerte de caer en la ‘era Messi’ y aún así, la habilidad de sumar títulos y ganarle Balones de Oro. No es extraño encontrar un paralelismo entre su rivalidad y la de Roger Federer y Rafael Nadal y limitar su figura a la de un mero rematador, cuando el portugués ha significado un ataque entero es injusto e irreal.

Hemos tenido la suerte de vivir la mejor rivalidad de la historia del fútbol en tiempo, cantidad y calidad entre dos auténticos monstruos que han exprimido a sus equipos al máximo para superar uno al otro a base de goles, regularidad, trofeos, títulos y un gran impacto en el juego y en los partidos más importantes de cada competición. Curiosamente, a los dos les falta el gran trofeo de este deporte: una Copa del Mundo. ¿Lo conseguirá alguno?