Con Messi y Neymar inspirados, PSG goleó a Nantes en Tel Aviv y ganó la Supercopa de Francia

© Ronen Zvulun / Reuters

En el inicio oficial del ciclo de Christophe Galtier, Paris Saint-Germain hizo pesar su jerarquía y superó con claridad al FC Nantes por 4-0 para sumar su primer título de la temporada. Lionel Messi, venerado en el estadio Bloomfield, fue la figura y marcó el primer tanto. Neymar también se destacó y marcó un doblete, mientras que Sergio Ramos, de taco, completó la goleada. Crónica de nuestro enviado especial a Tel Aviv.

No hubo equivalencias en la Supercopa francesa. Paris Saint-Germain fue demasiado para el FC Nantes, se impuso por 4-0 y se llevó sin atenuantes el bautizado 'Trofeo de Campeones', la final que abre la temporada francesa, enfrentando a los campeones de la liga y la copa del curso anterior.

Como en 2021, la definición se disputó en el estadio Bloomfield de Tel Aviv, pero la resolución fue completamente distinta para PSG. Si el año pasado dejó una pálida imagen en la derrota 1-0 ante Lille, esta vez se mostró casi sin figuras y, por momentos, exhibió un fútbol de alto vuelo, liderado por Lionel Messi y Neymar.

Se trata de un comienzo oficial auspicioso para Christophe Galtier, un entrenador pragmático que llegó quizás de manera inesperada a dirigir a un equipo colmado de figuras pero que careció de identidad de juego durante el ciclo de Mauricio Pochettino.

Partiendo de un 3-4-3, el nuevo PSG se mostró menos vertical que en el pasado, pero con más paciencia para el armado. Algunos sustos dejaron claro que deberá seguir trabajando la faceta defensiva, pero de mitad de cancha para adelante, y aún sin contar con Kylian Mbappé (que estaba suspendido para este encuentro), ratificó su peligrosidad.

Demasiado para el Nantes de Antoine Kombouaré, que apostó por juntar líneas y esperar su oportunidad, sin embargo estuvo lejos de ser una amenaza real para los parisinos.

El elenco de la capital francesa conquistó así por undécima vez la Supercopa nacional, un título que le es familiar: desde 2013 alzó siempre el trofeo, a excepción de 2021.

Messi y Neymar lideraron la exhibición del PSG

La primera ocasión clara llegó a los cuatro minutos: Messi condujo y, tras una buena triangulación, Achraf Hakimi llegó libre sobre la derecha, aunque su remate fue débil y no pudo superar al arquero Alban Lafont.

Por la vía aérea, PSG estuvo a punto de quebrar el cero en el cuarto de hora. Luego de dos cabezazos, un tercero de Marquinhos se estrelló en el travesaño.

Nantes respondió con dos oportunidades en un minuto: primero, Moses Simon remató apenas desviado en la puerta del área chica; y más adelante, tras una mala salida del conjunto parisino, Ludovic Blas, en la medialuna, sacó un zurdazo que Gianluigi Donnarumma envió al córner.

El lapso de dudas de los de Christophe Galtier se despejó a los 23 minutos cuando Neymar quiso filtrar un pase y hubo un desvío en el camino que terminó dejando mejor posicionado a Messi. Frente a Lafont, el argentino amagó hacia afuera y definió de derecha al arco libre para el 1-0.

Con la ventaja parisina, el partido entró en una monotonía que se rompió recién a los 40 minutos, con otra conexión Messi-Neymar, que concluyó con un zurdazo apenas desviado del brasileño.

Un minuto después, Evann Guessand estuvo a punto de lograr el empate al intentar conectar un centro atrás, pero Presnel Kimpembe le trabó la definición.

En el cierre de la primera mitad, Messi –determinante como pocas veces desde su llegada a PSG– tuvo el segundo: tras una pifia de Nicolas Pallois, gambeteó en el área, pero su zurdazo fue a las manos de Lafont.

No obstante, en el tiempo agregado, Neymar, con una fantástica definición de tiro libre, sentenció el 2-0 antes del descanso.

La tendencia se mantuvo en el complemento y PSG liquidó el pleito en el minuto 57: Sergio Ramos tomó un rebote de Lafont y, de espaldas al arco, resolvió con un gran gesto técnico, un taco, para el 3-0.

Con espacios para lucirse, el cuarto llegó a diez minutos del cierre del partido. Neymar fue derribado en el área por Jean-Charles Castelletto, que se fue expulsado. El brasileño no falló con una definición sutil desde el punto penal para sellar el 4-0.

Messi idolatrado, Hakimi abucheado: cuando el conflicto israelí-palestino se cuela en el fútbol

Por segundo año consecutivo, la Supercopa francesa –o Trofeo de Campeones, como se la denomina en francés– se disputó en el estadio Bloomfield en un suburbio de Tel Aviv, como parte de un intento de la LFP de promover el fútbol francés en el exterior. El escenario israelí, con capacidad para 30.000 espectadores, lució un lleno casi total, aunque con escaso fervor en las tribunas.

El mayor aliento lo entregaron un puñado de aficionados de una peña local del PSG, ubicados detrás de uno de los arcos. Del otro lado, se notó poca presencia de fanáticos del Nantes, sobre todo después de que sus 'ultras', la Brigade Loire, decidiera no viajar a Israel por considerar que la relocalización de la competencia persigue objetivos "mercantilistas".

La respuesta del público sí fue de entrega completa con Lionel Messi. Pese a la plantilla plagada de estrellas del elenco parisino, el astro argentino fue el único ovacionado por la multitud, que coreó su nombre antes, durante y después del encuentro. En las gradas, camisetas y banderas de Argentina o del Barcelona dejaron en claro que, para algunos, el juego era la excusa para ver a la 'Pulga'.

En contrapartida, Achraf Hakimi sufrió los abucheos y silbidos de gran parte de la afición cada vez que entró en contacto con la pelota. Al igual que el año pasado, el marroquí fue repudiado por haber manifestado su apoyo a Palestina en mayo de 2021, cuando Israel bombardeó la Franja de Gaza, en respuesta al lanzamiento de cohetes de las milicias palestinas. Una paradoja en una Supercopa auspiciada por el llamado Museo de la Tolerancia de Jerusalén.