Mercados de Perú quieren quitarse el estigma de ser foco de contagio de COVID-19

Lima, 19 may (EFE).- Los más de 2.600 mercados de abastos de Perú reclamaron este martes ser tenidos en cuenta para la intervención de sus instalaciones por parte del Gobierno, que los ha señalado como los principales focos de contagio del coronavirus en el país tras detectarse recintos con hasta 80 % de comerciantes contagiados.

La Federación Nacional de Trabajadores en Mercados (Fenatm) del Perú lamentó este martes en una conferencia de prensa virtual no ser parte de la comisión organizada por el Gobierno para intervenir casi 400 mercados a nivel nacional y establecer protocolos de prevención de la COVID-19 centrados en la higiene y la salubridad.

"El Gobierno no nos ha llamado, y eso nos preocupa", dijo el secretario general de la Fenatm, Ricardo Ramos, quien recordó que la gran mayoría de mercados en Lima han crecido por iniciativa particular, gestionados por los mismos comerciantes sin que el Gobierno se haya preocupado por ellos hasta ahora.

Los dirigentes de esta organización aseguraron que en sus mercados ya tomaron medidas contra la COVID-19 antes de que el Gobierno decidiera intervenirlos, con protocolos como distancia de seguridad, cortinas de plástico en los puestos, toma de temperatura al ingreso y estaciones de desinfección de manos.

También lamentaron que deban gestionar ellos mismos las pruebas de descarte de COVID-19, lo que consideran que debe estar a cargo íntegramente del Ministerio de Salud.

AL 20 % DE FUERZA LABORAL

Por su parte, John Zavala, otro miembro del Comité Ejecutivo Nacional de la Fenatm, aseguró que los mercados de abastos están funcionando actualmente al 20 % de su capacidad, debido a que muchos trabajadores no pueden abrir sus puestos por ser de expendio de comida cocinada y no de venta de alimentos de primera necesidad.

En el caso de este grupo, llevan sin recibir ingresos desde que comenzó la cuarentena hace más de dos meses y, según Zavala, tampoco han sido beneficiarios de alguna de las subvenciones y ayudas brindadas por el Estado para las poblaciones vulnerables.

"No venimos a buscar culpables. Queremos buscar soluciones, porque tenemos la experiencia y sabemos el funcionamiento del día a día de los mercados", afirmó Zavala.

En ese sentido, Andrés Tupiño, otro dirigente de los trabajadores de mercados de abasto, recordó que tienen 50 años de experiencia y dijo que el Gobierno está "en deuda" con ellos porque no han recibido casi ninguna ayuda en ese tiempo.

"Es cierto que algunos estaban medio sucios y cochinos. De acuerdo con que se generan aglomeraciones y con que se cierren dos días para su limpieza, pero los mercados los hemos hecho solos. El 90 % de los mercados de Lima son particulares", recordó Tupiño.

Por ello, la Fenatm reclamó el "regreso inmediato" de estos trabajadores, a pesar de que el Ejecutivo solo permite de momento el funcionamiento de este tipo de negocios bajo la modalidad de reparto a domicilio.

LEY PENDIENTE

También pidió una "ley marco de promoción y desarrollo de los mercados de abasto" con las disposiciones necesarias para la reorganización de estos establecimientos, financiación a intereses bajos para su construcción y articulación directa con los productores.

"Vamos a tocar todas las puertas. Es importante que los mercados sean escuchados y protegidos por el Estado. Si no lo hace el Gobierno, acudiremos al Congreso", indicó Ricardo Ramos.

Los dirigentes también reprocharon al Gobierno la lentitud para establecer protocolos en los mercados, más de mes y medio después de haber declarado la cuarentena, acompañada de medidas que limitaban los horarios de apertura y causaban más aglomeraciones en los centros de abasto, y por tanto, más contagios.

Este es uno de los motivos por los que actualmente Perú es la segunda nación de Latinoamérica con más casos acumulados de COVID-19, al sumar casi 95.000 y cerca de 2.800 muertos, a pesar de que fue el primer país de la región en decretar la cuarentena general y obligatoria, cuando apenas había registro de 71 casos.

Así, las quejas de los comerciantes llegan justo en el momento más crítico de la pandemia en Perú cuando, tras más de nueve semanas de confinamiento, el sistema de salud ya se encuentra colapsado en algunas regiones del país, entre ellas Lima, que concentra dos tercios del total de casos a nivel nacional.

(c) Agencia EFE