La gran mentira de los libros 'best sellers' en Amazon

Jose Mendiola
·4 min de lectura
Amazon se ha convertido en una de las mayores tienda de libros del mundo. REUTERS/Charles Platiau
Amazon se ha convertido en una de las mayores tienda de libros del mundo. REUTERS/Charles Platiau

Terminar un ebook y decidirse a leer otro, pero... ¿Cuál? Amazon lo tiene todo pensado, y en un breve paseo por su tienda de libros electrónicos de Kindle te propondrá nuevas obras. Puede resultar tentador acudir al 'top ten' de los libros más descargados y vendidos, pero atentos, porque este listado se guarda una inesperada sorpresa: cualquiera puede ‘colocar’ una obra en la lista de los más leídos. Y en tiempo récord. ¿No te lo crees? Un comprador anónimo de libros en Amazon lo ha logrado con algo tan insultante como genial: sacar una foto de su pie.

Brent Underwood sentía el hastío que muchos lectores de los libros en papel y formato electrónico de Amazon conocen bien: comprar un título que se encuentra entre los más vendidos para descubrir que se trata de una auténtica bazofia. Si no conoces esta sensación, puedes probar a adquirir de forma aleatoria cualquier libro que aparezca listado en el 'top ten' y hacer una valoración sincera ¿Merece estar en esa posición?

En realidad, lo que Underwood estaba denunciando iba todavía más lejos: no era necesario escribir una sola línea para lograr que un libro se sitúe entre los más leídos en una categoría. Sabemos que nadas entre la incredulidad y la suspicacia, pero nuestro protagonista descubrió lo que pasaba y demostró esta pequeña artimaña colocando su "obra" en lo más alto de dos categorías. 

Su modus operandi no pudo ser más sencillo: sacó una fotografía de su pie (incluyendo otra instantánea de su extremidad en el interior) y tituló su ‘ensayo’ como “Putting my foot down: a book featuring my foot”, que podríamos traducir como “Con el pie en el suelo: un libro sobre mi pie”.

Best seller en menos de cinco minutos

Como puedes apreciar, Underwood no engañaba a nadie: se trataba de un libro sobre su pie y así lo reflejó en su título. Nuestro protagonista subió la obra a la plataforma dentro de las categorías “Transpersonal” y “Masonería”. ¿Por qué eligió estas categorías? La elección no era casual: ambas contaban con menos títulos que el resto y las probabilidades de subir en las listas eran más altas. 

En unas horas y tras superar los filtros de los algoritmos, “Putting my foot down” se había publicado y cualquiera podía adquirirlo por 0,99 dólares.

Colocarse en los primeros puestos de la tienda Kindle de libros de Amazon no parece complicado. Foto: Getty Images.
Colocarse en los primeros puestos de la tienda Kindle de libros de Amazon no parece complicado. Foto: Getty Images.

En este punto, Underwood pasó a la segunda fase: compró él mismo dos ejemplares y pidió a un amigo que adquiriera un tercero, tras lo cual —redoble de tambor—, el título alcanzó la posición número uno en ambas categorías. 

Este autor circunstancial se había cobrado la pieza que perseguía: la etiqueta amarilla que le certificaba como “Amazon Best Seller”. A partir de este punto todo se precipitó: Underwood hizo una captura de pantalla de la etiqueta y la difundió por todas partes añadiéndola a su firma de email.

Un troleo de libro

“Putting my foot down” comenzó a venderse solo por una cuestión orgánica: al estar en lo más alto, muchos compradores distraídos picaban el anzuelo para luego llevarse la desagradable sorpresa de encontrarse con dos fotos de un pie masculino. No cabían reclamaciones. En el título y descripción del libro quedaba claro el contenido de su interior. Una troleada de libro, si nos permites el juego de palabras.

Pero tal y como destaca eldiario.es, la broma reivindicativa de Underwood no fue el primer regate que vivieron los algoritmos de Amazon. En 2011, se publicó “Todo lo que piensan los hombres aparte del sexo”, un sugerente título tras el cual solo había páginas en blanco. Como puedes suponer, otro súper ventas que dio otra campanada adicional: se puso de moda entre los estudiantes británicos que aprovechaban las páginas en blanco como bloc de notas.

No obstante y más allá de la anécdota, Underwood ha pretendido reivindicar que las listas de súper ventas de Amazon no se rigen por criterios lógicos en lo que uno espera en la compra de un libro: ni tiene por qué haber calidad, ni se exige un número mínimo de unidades para alcanzar el "Olimpo" en las ventas.

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