La memoria de la Guerra Civil en Zaragoza a través de una cámara falangista

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Huesca, 4 jun (EFE).- Decenas de imágenes inéditas que documentan de forma excepcional el desarrollo de la Guerra Civil en Zaragoza desde el objetivo de la cámara del fotógrafo falangista Ángel Cortes, del estudio Skogler de la capital aragonesa, forman parte de una exposición que se muestra desde hoy en la Diputación de Huesca (DPH).

El contenido de la exposición, "Skogler. Ángel Cortés. El visor falangista de la Guerra Civil y la posguerra (1936-1948)", ha sido detallado hoy en rueda de prensa por la responsable del área de Cultura de la Institución altoaragonesa, Maribel de Pablo, y uno de los autores de la investigación, Jesús Robledano.

El hallazgo casual en un anticuario de Zaragoza de una colección de 113 fotografías del estudio de Skogler, cuyo valor fotográfico y documental sorprendió a los investigadores, condujo a éstos hasta la Diputación de Huesca, que había adquirido tiempo atrás a la familia de Cortés 3.600 negativos originales para su fototeca.

El proyecto de investigación en torno a la obra de Cortés se fraguó a través de un convenio entre la Corporación altoaragonesa y la Universidad Carlos III de Madrid, que ha propiciado la reconstrucción del archivo Skogler y la atribución a Ángel Cortés de las imágenes inéditas que se exhiben.

Este fotógrafo trabajó de manera intensa en el diario Amanecer desde agosto de 1936, cubrió todos los actos oficiales de Falange Española en Zaragoza, se desplazó a zonas de combate, fue herido en el frente de Madrid y, sobre todo, guardó para la memoria excepcionales documentos gráficos de la vida cotidiana en la capital aragonesa.

Robledano, autor de la investigación junto a Diego Navarro y Beatriz de las Heras, ha incidido en la necesidad de abstraerse de la visión ideológica del autor de las imágenes para centrarse en su calidad fotográfica y su valor como un documento "excepcional" para el conocimiento de la Guerra Civil, especialmente en Aragón.

"Un genial fotógrafo al servicio de una ideología", ha glosado a su vez Beatriz de la Hera al referirse a Cortés, cuyas imágenes, ha subrayado, "son vestigios que deben de ser desenterrados para convertirse en fuente, testigo y registro de la historia".

Por su parte, Diego Navarro ha explicado que las imágenes de Cortés permiten contemplar "desde otro visor" la Guerra Civil en el frente de Aragón.

Unas imágenes cuya adscripción a Ángel Cortés ha supuesto una laboriosa labor de investigación en archivos, hemerotecas y entre el material conservado por la familia del fotógrafo.

La colección se inicia con imágenes del cuartel de artillería de Torrero tras el estallido de la contienda que muestran a falangistas formándose para el combate o al jefe de Falange recién liberado de la cárcel de Alcañiz José Sainz Nothnagel.

Aparte de las entradas y salidas del cuartel de Torrero, Cortés capturó imágenes de los efectos de los bombardeos en Zaragoza y Belchite, acciones de Falange desde una vertiente política pero también militar y momentos de vida cotidiana en las calles.

Según Robledano, las imágenes demuestran que Falange era "un movimiento político importante en Zaragoza que trataba de controlar todos los aspectos sociales en la ciudad, colaborando en los servicios sanitarios o prestando apoyo en los comedores sociales".

La colección también muestra imágenes del frente en Somosierra y en Madrid, donde fue gravemente herido, así como en el acompañamiento del féretro del líder falangista José Antonio Primo de Rivera desde Alicante.

Una colección, ha insistido Robledano, de un valor "increíble" para documentar la Guerra Civil en Zaragoza ya que una gran parte de la documentación falangista de este periodo se perdió o fue destruida".

(c) Agencia EFE