Meghan debuta como duquesa de Sussex en el Palacio de Buckingham

Con una boda tan idílica, romántica y personal como la vivida el pasado sábado, los nuevos duques de Sussex no podrían debutar en la vida oficial con un acto discreto. Los novios del año -Harry y Meghan- han cambiado su luna de miel por una de las tradicionales fiestas en el jardín del Palacio de Buckingham, residencia oficial de la Reina de Inglaterra en la capital británica. Una cita en la que el príncipe Carlos ha cedido todo el protagonismo a la nueva pareja, que volvió a dar muestras de lo enamorada que está, y la nueva Duquesa ha mostrado una complicidad total con su suegro, que la acompañó en parte del recorrido hacia el altar en su enlace, y con la duquesa de Cornualles.

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El príncipe Harry y la duquesa de Sussex, que ha repetido uno de sus gestos más característicos, ese con el que transmite agradecimiento y se muestra abrumada por el cariño recibido, han recibido un sinfín de felicitaciones en un evento dedicado a poner de manifiesto todas las causas benéficas (hay que recordar que son hasta 420 causas distintas) y las vinculaciones militares del Príncipe de Gales, unos actos que se adelantan a su 70º cumpleaños, que se celebrará el próximo 14 de noviembre.

Entre los invitados estaban más de 6.000 personas de 386 proyectos distintos, representantes militares, policías, bomberos, personal de ambulancias, miembros del cuerpo de rescate de montaña y cadetes. El príncipe de Gales ha querido tener, además, un gesto especial para aquellos que tal día como hoy, hace un año, estaban salvando vidas; por eso este martes estaban invitados al palacio el personal de los distintos servicios de emergencia que acudieron en un primer momento a socorrer a las víctimas del Manchester Arena. El atentado tuvo lugar el 22 de mayo de 2017, causó 22 muertos y cientos de heridos al final del concierto de la estadounidense Ariana Grande. 

El príncipe Harry ha sido el encargado de tomar la palabra y de agradecer públicamente la labor de su padre. "Nos has inspirado a Guillermo y a mí y hoy se puede ver que no estamos solos", ha dicho el recién nombrado Duque de Sussex que también tuvo palabras de recuerdo para las víctimas del atentado de Manchester: "Me gustaría que nos tomásemos un momento para recordar a todos los afectados por los trágicos acontecimientos ocurridos en el Manchester Arena hace un año. Tenemos suerte de contar actualmente con más de 250 representantes de los servicios de emergencia", recordó. Durante su intervención también ha tenido lugar la anécdota de la tarde. El duque de Sussex, dueño de una gran soltura para hablar en público, parecía disperso y se detenía con frecuencia. Todo se debía a una abeja que estaba revoloteando sobre él. “Lo siento, esa abeja me persigue”, ha dicho Harry pidiendo disculpas y provocando las risas.

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La primera "garden party" para Meghan

Cada año, la Reina recibe a más de 30.000 personas de distintas esferas sociales, sobre todo elegidas entre aquellos que han tenido un impacto positivo para la comunidad, en los jardines del Palacio de Buckingham o del Palacio de Holyroodhouse, en Escocia, para pasar una relajada tarde de verano. Una tradición que se remonta siglos atrás y en la que Meghan tenía pendiente debutar.

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La duquesa de Sussex ha acudido con un vestido de la firma Goat y un sombrero de Philip Treacy, un estilismo que recuerda a los favoritos de la Duquesa de Cambridge y que es reflejo fiel a lo que se exige para este tipo de fiestas: vestido de día con sombrero o tocado, para ellas, y traje o chaqué, para ellos, una opción que tanto el príncipe Harry como el príncipe Carlos han llevado, como es habitual en los Windsor, de forma impecable. Sin olvidar que están permitidos los uniformes nacionales. 

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En estas fiestas no falta la música y en el repertorio, entre los que estaba la banda de la Guardia de Gales y la National Youth Pipe Band de Escocia, también se ha previsto un coro de góspel, tal y como ocurrió durante su boda con el príncipe Harry. Así que parece que este tipo de música ha llegado a la Casa Real para quedarse. 

Aunque la garden party puede ser la más relajada de las citas que uno puede tener con los Windsor, tampoco está exenta de un marcado protocolo. El día de la fiesta en el jardín, las puertas del palacio abren a partir de las tres de la tarde, sin embargo, la fiesta de forma oficial comienza una hora después cuando llega la Reina o el miembro de la familia Windsor que ejerza de anfitrión. Su presencia es anunciada por el Himno Nacional tocado por una de las dos bandas militares presentes.

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Entonces sí... ¡comienza la fiesta! Como curiosidad cabe destacar que cada año en este tipo de fiestas se consumen alrededor de 27.000 tazas de té, 20.000 sándwiches y 20.000 trozos de tarta. Copas arriba, en esta ocasión hay muchos motivos para brindar. Harry y Meghan se han despedido de la fiesta dejando una imagen en la que era ella la que pasaba con cariño la mano por la espalda del Príncipe. ¿Estarán poniendo rumbo a su luna de miel?