En medio de tensiones, líderes de la UE dialogarán el viernes con el presidente de Turquía

Aldo GAMBOA
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El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantendrán el viernes una videoconferencia con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, en medio de crecientes tensiones.

El anuncio de la videoconferencia tuvo lugar poco antes de que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, condenara en una nota oficial el pedido que hizo un fiscal en Ankara para que se prohíba el Partido Democrático de los Pueblos (HDP, prokurdo).

De acuerdo con la nota, "el cierre del segundo mayor partido de oposición violaría los derechos de miles de electores en Turquía". "Esto se suma a preocupaciones de la UE sobre retrocesos en los derechos fundamentales en Turquía", agregó.

"Como candidato a miembro de la UE (...) Turquía necesita urgentemente respetar sus obligaciones democráticas fundamentales, incluyendo el respeto por la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho", apuntó Borrell en la nota, firmada en conjunto con el comisario europeo para Ampliación de la UE, Olivér Varhelyi.

El Parlamento turco decidió el miércoles remover de su banca a un diputado del HDP por reproducir en redes sociales un artículo que defendía que el gobierno dé pasos hacia la paz con el proscrito Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), que el gobierno considera un grupo terrorista.

"La retirada del acta de diputado de Faruk Gergerlioglu y los procesos penales abiertos contra numerosos diputados y miembros del HDP suponen una evolución que pone en duda el Estado de derecho en Turquía" fustigó el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas.

De acuerdo con portavoces del Consejo y de la Comisión, el objetivo de la conversación del viernes entre Michel, Von der Leyen y Erdogan es "pasar revista a la relación entre la UE y Turquía" de cara a la cumbre europea prevista para el 25 y el 26 de marzo.

Esta cumbre europea tiene en agenda precisamente discutir el estado de estos contactos políticos y diplomáticos.

Para esa cumbre, Borrell preparará un informe sobre el estado de las relaciones bilaterales, que debe servir de base a las discusiones.

- Relación difícil -

"La relación con Turquía sigue siendo difícil. Ha habido señales positivas en el Mediterráneo oriental, pero el comportamiento de Ankara sigue planteando problemas y siendo motivo de preocupación", dijo a AFP un funcionario europeo.

Turquía es un país miembro de la OTAN y un aliado estratégico de la UE por su papel en la política migratoria del bloque, en especial en lo que se refiere a refugiados sirios, pero la relación es altamente combustible.

La relación de Turquía con la UE alcanzó un elevado nivel de tensión el año pasado por la prospección petrolera de un barco turco en aguas cuya soberanía es reclamada por Chipre, y motivó una movilización de navíos de Grecia.

Ankara y Atenas, que mantienen una tensa relación en Chipre, establecieron canales de diálogo para disminuir la tirantez, mediante los auspicios de la OTAN.

La UE acompaña también los esfuerzos de la ONU para reiniciar las conversaciones de paz sobre la situación en Chipre.

La isla de Chipre ha estado dividida desde 1974, cuando Turquía ocupó el extremo norte, área que controla hasta la actualidad aunque la autonomía de esa parte del territorio no es reconocida por la comunidad internacional.

La República de Chipre es miembro de la Unión Europea y ejerce su autoridad sobre la parte sur de la isla mediterránea.

La UE y Turquía celebrarán estas conversaciones en coincidencia con el quinto aniversario de la firma de un ambicioso acuerdo para reducir el número de migrantes y refugiados que tratan de llegar a territorio europeo.

Por ese acuerdo, Turquía ha desempeñado el papel de bloquear el flujo de migrantes (en especial sirios) a cambio de miles de millones de euros en ayuda.

Sin embargo, Turquía no esconde su interés en una renegociación de ese tratado.

ahg/mis