Medallistas olímpicas esperan que su éxito impulse popularidad del boxeo femenino

·3 min de lectura
La japonesa Sena Irie (dcha) celebra su triunfo frente a la filipina Nesthy Petecio en la final del peso pluma de Tokio-2020

Las primeras medallistas del boxeo de los Juegos de Tokio-2020 lanzaron el martes un elocuente mensaje contra los prejuicios hacia el boxeo femenino, confiando en que su éxito impulse a más jóvenes a practicar este deporte.

Sena Irie, a sus 20 años, se convirtió en la primera púgil japonesa en ganar un oro olímpico de boxeo con una unánime victoria a los puntos (5-0) sobre Nesthy Petecio, que a su vez fue la primera filipina en colgarse una medalla en este deporte.

El boxeo femenino fue introducido en los Juegos Olímpicos por primera vez en Londres-2012, con solo tres categorías de peso que en Tokio fueron aumentadas a cinco.

El Comité Olímpico Internacional (COI) impulsó que el número de boxeadoras creciera desde las 36 de Rio-2016 hasta el centenar de Tokio-2020 y programó la primera final del torneo para una categoría femenina.

En la sala de prensa de la arena Kokugikan, donde ningún aficionado japonés pudo entrar a disfrutar del triunfo de Irie, las medallistas advirtieron que hay mucho trabajo por delante.

"No se me da bien el deporte en general", confesó Irie, campeona de peso pluma. "Así que esto envía un mensaje a todas las chicas que no son buenas en el deporte: mientras se esfuercen, pueden conseguir algo".

"Los medios de comunicación me cubren ahora y creo que ahora habrá más oportunidades para que cubran el boxeo femenino. Espero que en Japón sea más popular", confió.

Su ambicioso mensaje fue secundado por la italiana Irma Testa, sentada en la misma tarima como medallista de bronce. "Solo puedo decir que estoy muy orgullosa", dijo esta joven de 23 años que también escribió una página de historia del boxeo de su país.

"Para mí era muy importante ganar una medalla para hacer más popular el boxeo femenino en Italia", recalcó. "Es la primera medalla de la historia del boxeo femenino (en Italia), y puede mostrar a las jóvenes que el boxeo es también un deporte para mujeres, no solo para hombres".

"Creo que hoy es una prueba de ello", subrayó.

Recordando los desafíos que el boxeo femenino aún enfrenta para ser reconocido en algunos países y los estereotipos que le rodean, Irie lamentó que algunas personas tengan la impresión de que las mujeres peleadoras "son violentas o temibles o agresivas".

"No es el caso", recalcó. "Quiero borrar esas imágenes agresivas de las boxeadoras".

- "Orgullosa de ser LGBT" -

Antes del combate Nesthy Petecio se presentaba como favorita al oro por su condición de campeona mundial.

En el primer asalto las tarjetas de puntuación de los jueces -que ahora se dan a conocer después de cada periodo para hacer más transparente el boxeo olímpico- dieron la delantera por unanimidad a la local Irie.

Ambos boxeadoras soltaron sus puños en un combate animado y abierto en la arena Kokugikan, emblemática sede del deporte nacional japonés, el sumo.

Petecio, gran admiradora del ídolo filipino Manny Macquiao, fue la mejor puntuada del segundo asalto y el oro quedó sobre la mesa para un último mano a mano en el tercer 'round'

Con la última campana, el árbitro señaló como ganadora a la joven Irie, quien dio saltos de alegría y se llevó la mano a la boca para contener la emoción y las lágrimas.

Petecio, que dijo después estar "orgullosa de formar parte de la comunidad LGBT", reaccionó primero con decepción pero rápidamente reconoció su logro.

"Significa mucho para mí", afirmó. "Esta medalla no es solo para mí, es para mi país, es para mi entrenador, para mi mejor amigo que murió este año".

pst/mw/gbv/psr

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente