Me voy a divorciar, ¿qué hago con la casa que tengo con mi ex?

·3 min de lectura
Me voy a divorciar, ¿qué hago con la casa que tengo con mi expareja?
Me voy a divorciar, ¿qué hago con la casa que tengo con mi expareja?

Según el INE, en España se produjeron en el 2019 un total de 91.645 divorcios. Una parte de estas parejas, seguramente, no solo tuvo que afrontar la decisión de separarse, sino también la de qué hacer con la vivienda en común. La venta de la vivienda familiar tras el divorcio se asoma muchas veces como la solución ideal, pero no siempre esto es posible porque es bastante común que surjan desacuerdos y desencuentros. Pero ¿cuáles son las opciones que tienen dos examantes que han decidido separar sus caminos? En este artículo lo contamos.

Que una de las dos partes se quede con la casa

Una de las opciones que pueden barajar los exesposos es que una de las partes se quede con la vivienda de mutuo acuerdo.

Si la pareja está casada en un régimen de gananciales, deben disolver primero el régimen económico matrimonial y repartir los bienes entre ambos. Esto se puede hacer fácilmente ante notario y se puede incluir en el convenio regulador que se firma para el divorcio. Si existe una sola vivienda en común y una de las partes se quiere quedar con la casa, solo tiene que compensar económicamente a la otra con la cantidad que ambos estimen.

Si la pareja está casada en un régimen de separación de bienes, tienen que hacer lo que se denomina extinción de condominio. Este es un procedimiento regulado por el Código Civil al que podemos optar cuando existe una situación de copropiedad con la que se quiere terminar. Mediante este, una de las partes pasa a tener el 100% de la titularidad, pero a cambio debe compensar económicamente al otro.

Vender la vivienda a un tercero de mutuo acuerdo

Si ambos acuerdan vender el piso a un tercero, el proceso es muy sencillo. Solo tendrían que decidir a qué precio vender la casa, cómo venderla (con inmobiliaria o sin ella) y distribuir entre ambos las tareas para lograr la venta (poner anuncios en los portales inmobiliarios, recibir a las visitas, etc).

Luego, una vez encontrado el comprador, pueden repartirse el dinero de la venta a partes iguales o en la proporción que le corresponda a cada uno. Si existe una hipoteca de por medio, los ex miembros de la pareja pueden utilizar el importe de la venta para liquidar el préstamo pendiente y dividirse el dinero sobrante.

¿Qué hago si mi ex se niega a vender la casa?

Ahora bien, si una de las partes quiere vender y el otro se niega, existen diferentes vías para conseguir la venta. Aunque, es posible que los resultados no sean del todo beneficiosos para las partes.

Si la pareja estaba casada en un régimen de separación de bienes o formaba una pareja de hecho, la parte que sí quiere vender puede acudir por la vía judicial para pedir la división de la cosa común. A falta de acuerdo, un juez ordenará la venta de la casa en subasta pública. Es decir, esto implica vender la vivienda muy por debajo de su precio de mercado.

También, bajo este supuesto, la parte que sí quiere hacerlo puede vender su parte a un proindiviso. Estas son empresas que se dedican a comprar partes de bienes de exparejas o herederos en conflicto. Esto evita tener que acudir a juicio, pero significa vender la casa a un precio mucho menor a su valor de mercado.

Si la pareja estaba casada en gananciales, la parte que quiere vender tendrá que solicitar a un juez un procedimiento especial de liquidación de gananciales y éste efectuará la división de la cosa común y ordenará la venta en subasta pública. Aunque, según Marta Cuní Díaz, abogada del bufete Bac Advocats, algunos tribunales permiten hacer directamente la solicitud de la división de la cosa común, sin realizar previamente la liquidación.

No obstante, en todos los escenarios, la consecuencia de no alcanzar un acuerdo es que la casa se venda por menos dinero de lo que vale.

También te puede interesar:

VIDEO | Cómo comprar en Amazon pagando lo menos posible