Mazzatello, el cruel método de ejecución utilizado en los Estados Pontificios

Silla eléctrica, inyección letal, decapitación, garrote vil, horca, fusilamiento, cámara de gas, crucifixión, hoguera, lapidación… Innumerables son los métodos de ejecución que se han utilizado a lo largo de la Historia y sigue, lamentablemente, haciéndose todavía en algunos lugares del planeta.

Cada país, cultura o religión tenía su propio método, pretendiéndose, en la mayoría de ocasiones, que esa forma de ejecución fuese lo más cruel y dolorosa posible para el ejecutado (evidentemente con algunas excepciones) y como acto ejemplarizador para todas aquellas personas que asistían como espectadores a las ejecuciones públicas.

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Durante varios siglos, pero sobre todo hacia finales del siglo XVIII y gran parte del XIX, en los Estados Pontificios se utilizó un método de ejecución que ha sido considerado como uno de los más crueles: el mazzatello.

El nombre de este tipo de ejecución proviene de ‘maza’, un instrumento de mango largo y cabeza de madera o hierro (muy parecido a un martillo de grandes dimensiones) y con el que el verdugo golpeaba fuertemente en la sien o centro de la cabeza del ajusticiado.

El procedimiento era el siguiente: el reo era llevado hasta el cadalso, instalado normalmente en una plaza pública, acompañado de un sacerdote y el mencionado verdugo. Tal y como el religioso terminaba una oración por el alma del condenado, el encargado de ajusticiarlo cogía entre sus manos la pesada maza, la elevaba, le daba un giro en el aire para que cogiera más fuerza y le golpeaba violentamente en la cabeza, tumbándolo  y dejándolo totalmente inconsciente. Acto seguido, el verdugo agarraba un afilado cuchillo con el que lo degollaba.

Sin dejar que acabara de desangrarse, el cuerpo sin vida del ejecutado era metido directamente en un ataúd y llevado sin esperas hasta un cementerio donde era enterrado.

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Algunos fueron los casos que se dieron de no terminar totalmente con la vida del condenado (a pesar de haberle rebanado la yugular) por lo que aquellos que pudiesen recobrar la conciencia, una vez enterrados, se encontrarían que estaban sepultados en vida, una de las más terribles experiencias que puede vivir cualquier ser humano.

La última ejecución realizada mediante el ‘mazzatello’ tuvo lugar en 1870, año en el que los Estados Pontificios pasaron a estar bajo el control administrativo y judicial del rey italiano Víctor Manuel II (posteriormente, en 1929, Ciudad del Vaticano se constituyó como estado propio).

Uno de los verdugos papales que más ejecuciones de este tipo realizó fue Giovanni Battista Bugatti (más conocido por su apodo de ‘Mastro Titta’) que estuvo en activo entre 1796 y 1865.

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Cabe destacar que son muchos los historiadores y expertos que apuntan que de la práctica del ‘mazzatello’ podría haber surgido el origen de la famosa expresión ‘A Dios rogando y con el mazo dando’, debido a la oración que se realizaba en el momento previo a la ejecución con el mazo.