Máxim Huerta dimite como ministro de Cultura tras conocerse su fraude a Hacienda

Maxim Huerta (AP Photo/Paul White)

Máxim Huerta, que hasta hoy era ministro de Cultura y Deportes nombrado por Pedro Sánchez, se va. Ha durado menos de una semana. El ex presentador de televisión pasará a la historia por haber sido obligado a dimitir de su cargo tras conocerse este miércoles que defraudó a Hacienda 218.000 euros y que ha debido abonar por ello 366.000 euros, convirtiéndose así en el ministro más breve de la democracia.

“Lo hago sabiendo que soy absolutamente inocente, para defender lo que amas a veces hay que retirarse. Y yo amo mucho la cultura“. En su comparecencia, de unos diez minutos y tras la que no ha admitido preguntas, Huerta ha dicho que no importa que no haya cometido ningún fraude fiscal “sino que lo que importa es el bombardeo que lo que busca es minar el proyecto de regeneración y de transparencia del presidente Sánchez. Y no voy a permitirlo”.

Huerta, fue sancionado con esa cantidad referente a los impuestos que dejó de pagar en 2006, 2007 y 2008 cuando trabajaba como presentador de televisión y declaraba a través de una sociedad, lo que permitía tributar menos que si lo hubiera hecho como renta personal con el IRPF.

Sobre la condena por fraude, ha insistido en que es inocente y que lo hizo en un momento en el que, “como tanta gente de este país, se facturaba a través de una sociedad. Y no era ilegal en ese momento”. En ese sentido, ha recordado que en aquel entonces se llegó a decir que “era una caza de brujas contra críticos de aquel gobierno” y ha destacado que ha pagado la multa dos veces.

La primera multa, ha explicado, fue la que Hacienda le pidió con efectos retroactivos por hacer algo que no era ilegal en su tiempo: “Y la pago ahora, aquí, por segunda vez, consciente de que la inocencia no vale de nada ante esta jauría”.

“Corren nuevos tiempos, tiempos en los que hasta los inocentes prefieren irse antes de que cualquier sombra de sospecha perjudique a los que quieren poner un nuevo rumbo, aire fresco, política limpia después de décadas de corrupción y expolio público. Ha sido tremendo“, ha recalcado.

Máxim Huerta había asegurado a primera hora que no pensaba dimitir, ya que el fraude tributario que se le achaca es anterior a su condición de ministro, que sus obligaciones tributarias “están al corriente” y que no tiene “ninguna duda moral ni conflicto”, al conocerse que fue sancionado a abonar 218.000 euros a Hacienda: “Pagué lo correspondiente y asunto cerrado”, dijo. La situación, en cuestión de horas, ha cambiado radicalmente, en medio de una presión importante de la opinión pública que no entiende que moralmente una persona que defraude a Hacienda pueda ser ministro, independientemente de que esté la deuda solucionada.

“No hubo mala fe y no oculté nada. Cotizaba como sociedad y Hacienda revocó esa manera de tributar y lo primero que hice fue pagar, acepté mi responsabilidad como ciudadano”, añadía.

La información se supo gracias al diario El Confidencial, que publicaba este miércoles por la mañana la decisión de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que desestimaba los recursos de Huerta tras notificarle la Agencia Tributaria lo que debía pagar.

Según el TSJM, el entonces presentador en “El programa de Ana Rosa” (Telecinco) ingresó en esos tres años (2006, 2007 y 2008) casi 800.000 euros a través de la sociedad limitada Almaximo Profesionales de la Imagen, de la que era único accionista y administrador desde 2006 y que fue liquidada a finales de 2016.

Madrid, 13 jun (EFE).- Màxim Huerta, que ha permanecido una semana como ministro de Cultura y Deportes, tan solo tuvo tiempo para tres actos públicos derivados de su cargo.

Huerta, cuyo nombramiento el pasado día 6 fue una de las sorpresas del Gobierno de Pedro Sánchez, ha presentado hoy su dimisión tras conocerse que usó una empresa para defraudar a Hacienda 218.332 euros entre 2006 y 2008.

Una semana con cartera y tres actos públicos

En los pocos días que ha ejercido como ministro, el escritor y presentador ha asistido a tres actos públicos: la despedida de la selección española de fútbol antes de ir al Mundial de Rusia, una visita a la Feria del Libro de Madrid y un viaje a la final de Roland Garros en París.

El 7 de junio Huerta prometió el cargo ante el Rey en Zarzuela, al igual que el resto de ministros del Gobierno de Sánchez, y se mostró orgulloso de su nuevo cometido en el acto de traspaso de la cartera de Cultura de manos de su antecesor, Íñigo Méndez de Vigo.

Esa jornada, en la que asistió a la despedida de la selección española de fútbol, que partía al Mundial de Rusia, declaró en Radio Nacional de España que no se arrepentía de sus mensajes difundidos en Twitter. Los medios de comunicación se habían hecho eco de un tuit escrito por él en el que decía “odiar” el deporte. El sábado 9 de junio se acercó a la Feria del Libro de Madrid. Habló con autores y saludó al público, y pidió “tiempo” para llevar a cabo sus políticas.

Al día siguiente viajó a París para presenciar como representante del Gobierno español la final de Roland Garros, que ganó Rafael Nadal.