Así es el material que convierte en un panel solar cualquier superficie

Paneles solares en Francia en una imagen de archivo.
Paneles solares en Francia en una imagen de archivo.

Paneles solares en Francia en una imagen de archivo.

La crisis climática y los precios disparados de la energía han hecho que muchos comiencen a buscar fuentes de energía alternativas a las tradiciones para reducir tanto la factura de la luz como la huella ecológica de los hogares. Por ello, y con la idea de lograr una energía más accesible, la empresa Asca ha desarrollado una película solar orgánica para cualquier superficie.

En fachadas, tejados, balcones, barandillas y en cualquier lugar. Esta tecnología es translúcida y destaca por su flexibilidad y su capacidad para instalarse en cualquier parte.

Además, producen electricidad durante todo el día, sin importar el tiempo que haga y la orientación. La compañía, filial del Grupo Armor con sede en Francia, ha estado trabajando en este material durante diez años y ha invertido más de 100 millones de euros.

De hecho, ya ha sido instalada en diferentes edificios y construcciones, como el Solar Mesh Dance del artista Björn Schülke; las balaustradas de un edificio residencial de Möhringen, Alemania; la fachada del BVIP Media-Novartis Pavillon de Basilea, Suiza; el Solar Decathlon Europa de Wuppertal, Alemania y un invernadero solar en Carlow, Irlanda.

¿Cómo funciona?

La empresa señala en su página web que su tecnología fotovoltaica es ligera, flexible y se puede integrar fácilmente en cualquier objeto. Así, la película solar implica el uso de una “tinta solar” basada en polímeros fotoactivos.

En concreto, esta tinta se imprime en cinco capas sobre una película de PET (tereftalato de polietileno) flexible. Tras esto, todo el conjunto se envuelve con otras dos capas protectoras con el objetivo de proteger los polímeros de agresiones externas, como pueden ser la humedad, el oxígeno o los rayos ultravioletas (UV).

Para esto, la empresa destaca que emplean un proceso de bajo impacto ambiental, y no usan ni disolventes. Después, se utiliza una combinación de tecnología láser, de impresión y de laminación en un proceso patentado por la compañía para finalizar el diseño del módulo y habilitar la funcionalidad eléctrica y la durabilidad.

“Si imprimiéramos tantas películas solares como cintas de transferencia térmica (cintas con tinta incorporada para impresión), produciríamos más que toda la energía de la central nuclear francesa cada año”, ha afirmado Hubert de Boisredon, director general del grupo Armor, en un comunicado.

“Actualmente, fabricamos 13.000 kilómetros de cinta de transferencia térmica al día, lo que supone 2.000 millones de m2 al año. Incluso si tomamos sólo mil millones, con la producción actual, produciríamos 60 gigavatios (GW) de energía eléctrica. Eso es toda la central nuclear francesa, cuando funciona”, ha añadido.

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