El marinero que lideró un motín y se convirtió en uno de los piratas más prolíficos de la historia

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Alrededor de las 9 de la noche, del lunes 7 de mayo de 1694, un nutrido grupo de marineros decidieron amotinarse en el barco de bandera inglesa, Charles II, que llevaba fondeando frente al puerto de La Coruña desde hacía medio año. Todo aquel tiempo era el mismo que estos trabajadores marinos llevaban sin percibir su salario y, por tanto, sin poder enviar dinero a sus hogares.

Ilustración del siglo XVIII representando a Henry Every, uno de los piratas más prolíficos de la historia (imagen vía Wikimedia commons)
Ilustración del siglo XVIII representando a Henry Every, uno de los piratas más prolíficos de la historia (imagen vía Wikimedia commons)

Habían sido contratados en Inglaterra (la mayoría de ellos eran de esta nacionalidad) por la empresa ‘Spanish Expedition Shipping’, una compañía gestionada entre británicos y españoles y cuya misión era la de recuperar los tesoros de los barcos españoles hundidos en el Caribe, así como realizar algún ataque a embarcaciones francesas que viajasen rumbo a las Indias Occidentales, bajo una ‘patente de corso’ emitida tanto desde la monarquía inglesa como española.

Pero el hecho de depender de dos países (tan distintos entre sí y con órdenes contradictorias) provocó que, después de cas meses sin cobrar, decidieran amotinarse.

Al frente de aquella rebelión se encontraba un marinero llamado Henry Every, de aproximadamente 35 años de edad y del que apenas se tenía noticias sobre su pasado. Tan solo que, desde temprana edad había servido en la Royal Navy y que muy probablemente su nombre verdadero fuese Benjamin Bridgeman (siendo el de Henry Every un simple apodo, muy habitual entre los hombres de mar).

Durante todos los meses que habían estado fondeados frente a las costas de La Coruña, Henry Every se había mostrado como alguien sereno y discreto, pero desde hacía unos cuantos días (cuando se les volvió a denegar el pago de lo adeudado), empezó a organizar pequeñas reuniones entre sus compañeros, intentando convencer al máximo posible de marineros que lo apoyasen en un motín.

Cabe destacar que el barco ‘Charles II’ era uno de los cuatro que la compañía ‘Spanish Expedition Shipping’ tenía frente a la costa gallega y que Henry Every reunió en esta embarcación a un nutrido grupo de marineros que lo apoyarían en la rebelióncontra sus superiores.

El plan de Every era que una vez controlada la nave zarparían rumbo a la isla de Madagascar, destino habitual de piratas y prófugos en la época y desde allí navegarían por el océano Índico en busca de embarcaciones comerciales que viajasen hacia o desde el Oriente.

No todos los marinos amotinados estuvieron de acuerdo en dedicarse a la piratería, teniendo la oportunidad de desembarcar en la primera escala que hizo el Charles II (que fue rebautizado como ‘The Fancy’). Los que sí que aceptaron continuaron rumbo a Madagascar.

Aquellos marineros, ahora reconvertidos en piratas, tenían necesidad de comenzar a atacar otros barcos y robar sus tesoros. Querían ganar dinero para poder enviárselo a sus familias y acordaron con su nuevo capitán, Henry Every, que, de todo lo robado se repartiría a partes iguales entre toda la tripulación a excepción de él que se llevaría el doble. No pusieron ninguna objeción a la demanda de su líder y se pusieron manos a la obra en su nueva profesión de saqueo y piratería.

Antes de llegar a su destino en Madagascar, a la altura de Cabo Verde, los piratas del Fancy, liderados por Henry Every, tuvieron su bautismo de fuego, abordando tres embarcaciones mercantes de bandera inglesa, consiguiendo aprovisionamiento para un largo periodo y, además, nueve de los marineros mercantes decidieron unirse a los piratas.

En los siguientes meses continuaron atacando otros barcos, algunos cargados de oro y marfil e incluso consiguieron que se les unieran desertores de otras nacionalidades y barcos, según los iban atacando (en una de las ocasiones llegaron a ser 17 los marineros de nacionalidad danesa que decidieron unirse a los piratas de Every).

En menos de un año, Henry Every tenía bajo sus órdenes en The Fancy a aproximadamente 150 hombres, convirtiéndose en una de las tripulaciones piratas más extensas de la época.

Para el verano de 1695, Every ya comandaba una gran flota de seis embarcaciones tras llegar a un trato con otros cinco capitanes piratas que decidieron unir fuerzas para cometer el considerado como el golpe pirata más grande de la historia, al atacar y desbalijar los barcos enviados por Imperio Mogol de la India cargados de oro y tesoros rumbo a la Meca.

Pero el relato de esa increíble historia, sobre cómo se cometió el mayor robo pirata, se merece otro artículo que publicaré próximamente.

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

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