Lo siento, pero la marihuana tampoco vale para calmar la ansiedad o depresión

Es un mito que la marihuana sea útil para calmar la ansiedad

Desde hace miles de años el ser humano ha utilizado el Cannabis sativa en busca de cualidades terapéuticas. Con el paso del tiempo la cultura popular ha extendido incontables mitos sobre sus efectos relajantes, antidepresivos, analgésicos, antipiréticos… sin embargo, lo que poca gente sabe es que, en la actualidad, tan solo existen tres medicamentos basados en cannabinoides que estén plenamente autorizados y legalizados: el Marinol y el Cesamet, ambos indicados para la pérdida del apetito en personas con sida o para disminuir las náuseas y vómitos causados por tratamientos agresivos como la quimioterapia, y el Sativex, indicado para pacientes de esclerosis múltiple, puesto que se ha demostrado eficaz para aliviar espasmos musculares.

Solo tres medicamentos y exclusivamente dedicados a esos síntomas específicos… el resto de la enorme diversidad de cremas, aceites, ungüentos, y hasta tampones que se comercializan no cuentan con ninguna evidencia científica que los apoyen.

De hecho, uno de los grandes problemas del uso de cannabinoides como tratamiento para infinidad de dolencias es que no existen demasiados estudios serios que analicen sus efectos reales, y gran parte de lo que creemos saber se basa en la tradición y la costumbre. Afortunadamente, la legalización de la marihuana en diferentes estados de EEUU ha incrementado el número de investigaciones y estudios científicos sobre esta sustancia… y los resultados no están siendo muy favorables.

Ninguno de los remedios, aceites y ungüentos basados en cannabis que se comercializan cuentan con evidencia científica.

Esta semana, en Live Science, se publicaba un artículo titulado “No hay evidencia de que la marihuana trate la ansiedad o la depresión”, derribando así uno de los mitos más extendidos del cannabis. El texto se basa en el meta-análisis más completo y exhaustivo que se ha realizado hasta la fecha y se ha publicado en la prestigiosa The Lancet Psychriatry.

Los autores de esta revisión sistemática reunieron y analizaron datos de 83 estudios destinados a aprender si los cannabinoides medicinales pueden mejorar los trastornos de salud mental, en general, o aliviar sus diversos síntomas. En concreto se estudiaron los efectos del THC en seis trastornos específicos: depresión , ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), síndrome de Tourette, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y psicosis.

Las conclusiones son claras y derriban completamente un mito muy extendido: El THC no logró mejorar significativamente los síntomas principales de ninguno de esos seis trastornos… al contrario, muchos pacientes que tomaron el medicamento experimentaron más efectos adversos y síntomas de abstinencia en comparación con los que tomaron un placebo.

Además, la investigación apunta a que el consumo repetido o excesivo de cannabis puede alterar permanentemente el "sistema endocannabinoide" natural del cuerpo, que produce sustancias químicas que se unen a los mismos receptores que los cannabinoides, aunque aún se está investigando cómo afecta esta interrupción a las personas con diferentes trastornos de salud mental. En general, y esto hay que tenerlo bien en cuenta, el estudio muestra que las drogas poseen un "efecto paradójico" en el que ayudan a las personas a sentirse mejor a corto plazo, pero empeoran sus síntomas con el tiempo.

Referencias científicas y más información:

Black, Nicola, et al. «Cannabinoids for the Treatment of Mental Disorders and Symptoms of Mental Disorders: A Systematic Review and Meta-Analysis». The Lancet Psychiatry, 2019. DOI:10.1016/S2215-0366(19)30401-8.

Nicoletta Lanese “There's No Evidence Marijuana Will Treat Your Anxiety or Depression” Live Science