La indignada reflexión de uno de los grandes investigadores españoles por lo que ve y oye a diario

Miguel Fernández Molina
·Contributor, HuffPost Spain
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Un sanitario pone una de las dosis de AstraZeneca en el WiZink Center de Madrid (Photo: Europa Press News via Europa Press via Getty Images)
Un sanitario pone una de las dosis de AstraZeneca en el WiZink Center de Madrid (Photo: Europa Press News via Europa Press via Getty Images)

Mariano Esteban, uno de los referentes de la investigación médica en España, se pondrá la vacuna “que le toque” y pide no caer en dudas absurdas ante los posibles efectos secundarios de algunos medicamentos que marcan el día a día.

El jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC trabaja en un medicamento español que podría comenzar sus ensayos clínicos en unos meses. Pero mientras llega, a su equipo y al resto de ciudadanos les tocará acogerse a alguno de los sueros ya aprobados. No hay lugar para quejas, afirma en una entrevista recogida por EFE

“El caso es que nos alarmamos demasiado por cosas pequeñas y no vemos lo grande que tenemos encima de las narices: las ventajas, que es la parte más importante”, ha reflexionado no sin recordar la “increíble” respuesta científica a la covid en apenas un año, con investigaciones y vacunaciones “muy aceleradas”.

Todos demandan las vacunas y aquí lo que hacemos es quejarnos por algo que queríamos: que si esto es un desastre Mariano Esteban, virólogo del CNB-CSIC

Para Esteban, los riesgos asociados a algunos viales son “totalmente asumibles”, en referencia a los trombos surgidos en pacientes vacunados con AstraZeneca y que han llevado a limitar su uso. Son porcentajes exiguos frente a los millones de vacunados, añade.

Explica que mientras todos demandan las vacunas “aquí lo que hacemos es quejarnos por algo que queríamos: que si esto es un desastre, que si cometemos un error... cuando todos sabemos que se pueden dar efectos adversos porque pese a ser genéticamente iguales, tenemos factores biológicos diferentes” que pueden dar lugar a reacciones nocivas, incluso la muerte.

El sector público “lo ha demandado, la sociedad lo ha exigido y países como Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido dijeron ‘¡vamos adelante!’, pusieron capital público y empujaron a empresas a hacer lo m...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.