Marcos no mantendrá la sangrienta guerra contra las drogas de Duterte

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Manila, 14 sep (EFE).- El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr, ha afirmado que no proseguirá con la sangrienta guerra contra las drogas lanzada por su predecesor, Rodrigo Duterte, a quien sí protegerá de las acusaciones de crímenes de la humanidad de la Corte Penal Internacional.

"La guerra contra las drogas continuará de una manera diferente", dijo "Bongbong" Marcos durante una entrevista difundida en la noche del miércoles en el nuevo canal de televisión ALLTV y que había sido pregrabada en el Palacio de Malacañang.

El presidente no quiso dar detalles sobre este asunto, que había eludido en sus intervenciones previas, y señaló que él y su equipo tratarán de resolver el problema a través de la prevención, mientras que los adictos "deberían ser tratados".

"Estamos tratando de formular cuál es la mejor manera para su rehabilitación", declaró el mandatario, quien también reconoció que tratan de buscar la mejor forma de abordar el problema en el aspecto policial después de los seis sangrientos años bajo el mandato de Duterte.

Según los cálculos de diversas oenegés, la "operación de limpieza" ordenada por Duterte segó la vida de unas 27.000 personas en el marco de las sangrientas redadas policiales antidrogas, aunque la Policía filipina reconoce solo 6.200 muertes.

La Corte Penal Internacional (CPI) anunció el pasado año una investigación por crímenes de lesa humanidad durante esa campaña, aunque Duterte, que sacó a Filipinas del organismo en 2019, no permitió la entrada de los investigadores en el país.

Marcos, quien ya había anunciado que Filipinas no volverá a este organismo, confirmó que no permitirá la entrada de los investigadores de la CPI en el país porque "no hay ninguna necesidad de que vengan a Filipinas" a no ser que se "derrumbe el sistema" judicial y policial.

"Los supuestos crímenes fueron cometidos por filipinos en Filipinas. ¿Por qué necesitaríamos que unos extranjeros vengan a decirnos lo que tenemos que hacer?", declaró.

"No veo por qué esto es una violación de los derechos humanos. Es una cuestión de jurisdicción y soberanía" añadió el mandatario.

Pese a que Filipinas ya no forma parte de la CPI, el organismo tiene jurisdicción para investigar presuntos crímenes de lesa humanidad siempre que el país investigado formara parte de la corte cuando los hechos acaecieron, como sucede en este caso.

Marcos, hijo del fallecido dictador Ferdinand Marcos, ganó el pasado mayo las elecciones presidenciales por una abrumadora mayoría y tiene como vicepresidenta a Sara Duterte, hija del anterior mandatario.

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(c) Agencia EFE