El mar Menor es el primer ecosistema de Europa al que le reconocen los derechos

En septiembre, el Senado de España le otorgó la personalidad jurídica a esta laguna salada, amenazada por la falta de oxígeno. Pero no es la única iniciativa ambiental. En México apuestan por revivir el henequén, una planta cuya fibra podría sustituir al plástico; y en India están importando guepardos 70 años después de que la especie se extinguiera allí.

Por primera vez en el viejo continente se reconoció que un ecosistema tiene derechos. El senado español aprobó una ley que le da personalidad jurídica al mar Menor, algo similar buscan en Países Bajos con el mar del Norte y en Francia con el río Loira.

Y es que como ya había explicado France 24 en Español, en el mar Menor mueren millones de peces, crustáceos y plantas marinas por la falta de oxígeno. Las aguas se contaminan principalmente por fertilizantes agrícolas.

La personalidad jurídica para ecosistemas ya se ha reconocido en otros países como Ecuador, Colombia y Nueva Zelanda.

México quiere recuperar el “oro verde” con el henequén

En la Península de Yucatán históricamente ha habido henequén, una planta de la que los mayas han sacado una fibra tan fuerte y tan maleable que puede reemplazar al plástico y servir para fabricar sogas, sacos, hilos y mucho más.

Por esta clase de propiedades, el henequén fue considerado el "oro verde" en el Siglo XIX y principios del Siglo XX en el sureste mexicano, ya que además fue el motor económico de la región. Actualmente, en la Península intentan posicionar el henequén en todo el mundo, con lo que esperan un nuevo despertar económico.

Guepardos vuelvan a India después de 70 años

Después de recorrer más de 8.000 kilómetros en un trayecto de dos días en helicóptero y avión, ocho guepardos llegaron al Parque Nacional Kuno, en el estado de Madhya Pradesh en el centro de India.

Las cinco hembras y los tres machos fueron transportados desde Namibia en el primer viaje intercontinental de esta especie. Todo hace parte del Proyecto Guepardo, que India comenzó en 2009 para intentar recuperar a este felino, después de su extinción en el país asiático en 1952. El plan del gobierno de Narendra Modi es aumentar a 40 la población, un proyecto que cuesta alrededor de 11 millones de dólares.

Algunos expertos celebran la decisión, diciendo que es un deber moral recuperar al único gran mamífero que se ha extinguido en India desde la independencia del país. Pero otros lo tildan como un proyecto vanidoso que ignora hechos científicos, como por ejemplo que el guepardo africano es distinto del asiático que, ahora, solo se encuentra en Irán y que está en peligro de extinción, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Además, es un proyecto difícil ya que para que los guepardos puedan tener un lugar donde vivir, las autoridades reubicaron a quienes vivían cerca del parque Kuno, los perros tuvieron que ser vacunados por las enfermedades que podrían contraer de los felinos y hasta han puesto nuevas especies para que mantener la dieta de los guepardos, como ciervos manchados, toros azules, jabalíes y puercoespines.

La mayor dificultad es el espacio debido a que los guepardos necesitan zonas 10 veces más extensas que las que requieren los tigres y hasta 40 veces más que un león.