Grandes periodistas, pobres tuiteros

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Formula One F1 - Abu Dhabi Grand Prix - Yas Marina Circuit, Abu Dhabi, United Arab Emirates - December 12, 2021 Red Bull's Max Verstappen celebrates after winning the race and the world championship on the podium with second placed in the race and world championship Mercedes' Lewis Hamilton and third place in the race, Ferrari's Carlos Sainz Jr. REUTERS/Ahmed Jadallah
Neerlandés de toda la vida. (Foto: Reuters/Ahmed Jadallah)

Las redes sociales son una herramienta extraordinaria para distribuir información. Que la información sea buena o mala ya es otro tema, claro. Los periodistas suelen lamentar que hoy cualquier indocumentado puede viralizar cualquier bulo —por no hablar de que algunos también pueden entrevistar a Piqué o Messi— y aprovechan para reivindicar su decaída figura. Ya saben: el periodista, a diferencia del ‘streamer’ o del tuitero, es el que hace las preguntas precisas y contrasta la información, entre otras excelencias. En el barullo de las redes, donde la condición de emisor se ha democratizado, el periodista intenta marcar el territorio con su profesionalidad y sus buenas prácticas.

Claro que sí, hombre.

En el primer grupo, el de los pobrecitos tuiteros, hallamos a Hèctor Gómez, aficionado a la Fórmula 1 y colaborador del podcast ‘Keep pushing F1’. La semana pasada, tras la emocionantísima resolución del campeonato, publicó en su cuenta de Twitter un vídeo en el que podía verse al jefe de Mercedes, Toto Wolff, dándolo todo en una discoteca mientras sonaba ‘Super Max’, tema en honor a Max Verstappen (Red Bull).

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A diferencia de otros cientos de ‘fakes’ que circulan a diario por la red, Gómez no pretendía difundir una mentira ni colársela a los medios para reírse de ellos, sino bromear con sus más de 4.000 seguidores. Era un montaje inocente: sobre imágenes reales de la fiesta de Mercedes (que perdió el mundial de pilotos pero ganó un año más el de constructores), dio el cambiazo al audio y añadió ‘Super Max’. Que la canción sonara limpia, sin distorsión ni sonido ambiente, tendría que haber activado alguna alarma. Y antes, la primera de todas, es que no parece muy probable que en una fiesta del equipo de Lewis Hamilton suene un tema en honor a su rival, que acababa de levantarle la corona.

Llegamos aquí al segundo grupo, el de los intachables profesionales de la información. En ‘Deportes Cuatro’, el programa diario presentado por Manu Carreño, se encontraron con el vídeo en redes y decidieron mostrarlo a la audiencia como si fuera real. Otros medios, entre ellos el diario peruano ‘El comercio’ o Infobae, también metieron la pata. Este último, una semana después, mantiene la noticia, como si fuera real. No debió de saltarles ninguna de las dos alarmas, ni consideraron oportuno preguntar a Hèctor Gómez de dónde había sacado ese vídeo, ni —muchísimo menos— consultar con el equipo Mercedes, por ejemplo. Tales cosas ya apenas se contemplan porque los periodistas actúan, sí, como vulgares tuiteros.

Feliz Navidad.

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