Manifestantes pro y anti-Trump cruzan acusaciones en centro de conteo en Pensilvania

Eleonore SENS
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Simpatizantes del presidente Donald Trump frente al Centro de Convenciones de Pensilvania, en Filadelfia, donde se están contabilizando votos enviados por correo el 5 de noviembre

Manifestantes pro y anti-Trump cruzan acusaciones en centro de conteo en Pensilvania

Simpatizantes del presidente Donald Trump frente al Centro de Convenciones de Pensilvania, en Filadelfia, donde se están contabilizando votos enviados por correo el 5 de noviembre

Unos 150 simpatizantes manifestantes pro-Trump y pro-Biden se desafiaban el jueves frente al centro de convenciones de Filadelfia, en Pensilvania, donde se cuentan los votos por correo de este estado bisagra clave para un triunfo electoral.

"¡Cuenten todos los votos!", gritan los simpatizantes del demócrata Joe Biden, coreando consignas en clima festivo frente al Centro de Convenciones de Pensilvania, donde se están contabilizando decenas de miles de sufragios enviados por correo.

Congregados por la coalición "Cuenten cada voto", los manifestantes bailaban al ritmo de la canción "This is America".

En una esquina opuesta, también en la vereda, unos 30 simpatizantes del presidente Donald Trump exigen detener el conteo de los votos recibidos después del 3 de noviembre, y agitan banderas estadounidenses y carteles con la leyenda "Disculpas. Las urnas han cerrado".

Un votante de Trump que lleva un sombrero de vaquero y una bandera estadounidense estrecha la mano de los policías que protegen al grupo con barreras y con sus bicicletas.

La tensión es palpable, y ambos bandos cruzan gritos y acusaciones. Una manifestante demócrata levanta el dedo medio a una "trumpista" que le grita "¡satánica!".

A raíz de la pandemia de coronavirus, Pensilvania autorizó el conteo de votos enviados por correo hasta el mismo día de la elección, y recibidos hasta tres días después.

El estado, que tiene 20 votos en el Colegio Electoral, es uno de los pocos aún sin ganador. Aunque ya se ha contabilizado el 92% de los sufragios, la contienda aún está muy reñida.

Más temprano, dos conocidos republicanos, la exfiscal de Florida Pam Bondi y el asesor de campaña Corey Lewandowski, se adjudicaron una victoria legal al conseguir que un juez de Pensilvania les permitiera observar el escrutinio a dos metros de las mesas donde se cuentan votos, en vez de a seis metros.

- Democracia "en riesgo" -

"Estoy aquí porque la democracia estadounidense está en riesgo. Tenemos un gobierno que ha dicho que ignorará los verdaderos resultados de esta elección y tratará de robar la elección", dice a la AFP Melissa Dunphy, una profesora universitaria de 40 años que votó por Biden.

Diann Candan, un policía retirado que votó a Trump asegura que "hay una corrupción masiva en los estados bisagra" y que los votantes de Biden enviaron por correo "sufragios falsos para ganar".

"Están cometiendo fraude ahora", asevera.

Aunque no ha presentado pruebas, Trump asegura que el voto por correo ha posibilitado un fraude que le ha perjudicado.

"Nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista", señala por su lado Emma Kaplan, de 30 años, que trabaja para un diseñador de interiores. "¡Cuenten todos los votos! ¡Que Trump y Pence se vayan ahora! Esto es un golpe", asegura.

Ray Cortez, un votante de Trump de 55 años, dice que "no hay manera de garantizar la integridad de la votación".

"Cuando tienes toda esta cantidad de boletines de voto (por correo) no sabes quiénes los están llenando, no sabes quién los está trayendo. Y eso se convierte en un problema".

els-lbc/gma