La "Manhattan del desierto" de Yemen escapó de la guerra pero la amenazan las lluvias

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Con sus rascacielos de arcilla en un paisaje que recuerda el Gran Cañón, la histórica ciudad yemení de Shibam, apodada la "Manhattan del desierto", escapó de la guerra pero se encuentra amenazada por las catástrofes naturales.

La ciudad, ubicada en el centro del valle de Hadramut en el sudeste del país, el más pobre de la península arábiga, no resiste bien a las lluvias diluvianas que cayeron entre abril y mediados de septiembre.

Las precipitaciones provocaron inundaciones que mataron a decenas de personas, según las últimas cifras de la ONU.

Inscrito en 1982 en el Patrimonio Mundial de la Unesco como "la más antigua ciudad de rascacielos del mundo", Shibam carga con los estigmas de esta meteorología desfavorable.

"La ciudad fue golpeada por lo que parece una catástrofe sin precedentes", dijo a la AFP un responsable local, Abdelwahab Abdallah bin Alí Jaber.

Según este responsable, al menos cuatro viviendas de varios pisos quedaron completamente destruidas y 15 dañadas en este sitio del siglo XVI.

Construida en un promontorio rocoso, la ciudad está protegida por una muralla rectangular de 330 por 250 metros y posee una rara densidad urbana, ya que sus construcciones de siete a ocho pisos están solo separados por callejuelas.

- "Falta de medios" -

"Los techos y las fachadas son los que sufrieron más daños", explica a la AFP Hasán Aidid, director de la organización general para la preservación de ciudades históricas de Yemen, un ente público.

Para proteger las torres de arcilla, se debe colocar de manera periódica un revestimiento de protección, pero "los habitantes no pudieron hacerlo debido a la falta de medios y la guerra", subraya Aidid.

Shibam no es una ciudad museo, sino que está habitada desde la antigüedad, recuerdan los especialistas.

Al borde del valle inundable de Hadramut donde prospera un vasto oasis, Shibam permaneció lejos del conflicto que enfrenta desde 2014 al gobierno contra los rebeldes hutíes que se apoderaron de la capital Saná y de buena parte del norte del país.

La guerra entre el gobierno, auxiliado desde 2015 por una coalición militar liderada por Arabia Saudita, y los rebeldes apoyados por Irán devastó al país, dejando decenas de miles de muertos y provocando la peor crisis humanitaria del mundo, según Naciones Unidas.

En teoría bajo control del gobierno, Shibam ha sufrido de todos modos las consecuencias indirectas del conflicto con una desaceleración de la actividad económica y una caída del gasto público.

El programa de preservación intenta sin embargo ocuparse de lo más urgente, indica Aidid, precisando que se lleva a cabo una operación de restauración de 40 viviendas, con la asistencia de la Unesco, por un monto equivalente a 194.000 dólares (unos 166.000 euros).

- Cuna de civilizaciones -

Un rico empresario saudita, oriundo de Hadramut, el jeque Abdalá Ahmed Baqchan, ofreció una suma equivalente a 54.000 dólares (46.200 euros) para reparar los daños provocados por las recientes lluvias.

Este dinero aún no fue utilizado, afirma Barak Baswitin, que dirige una asociación especializada en la restauración de las construcciones de arcilla.

Shibam y otras dos ciudades históricas yemeníes se presentan como joyas de la arquitectura en arcilla del valle de Hadramut, que fue cuna de muchas antiguas civilizaciones.

Seiyun, con su gran palacio blanco considerada la más imponente construcción en arcilla de la península arábiga, se encuentra apenas unos veinte kilómetros al este de Shibam.

El palacio resultó dañado por la lluvia y los responsables locales lanzaron un pedido de ayuda para restaurarlos.

A 55 km al este de Shibam, se encuentra la ciudad de Tarim, que era el centro teológico y universitario de Hadramut. Es conocida por sus 365 mezquitas, entre ellas la de Al Mehdar, dominada por un minarete de arcilla de 46 metros, el más alto de Yemen.

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