¡Mamá, quiero ser artista!

Imagen extraída del perfil oficial de Marc Anthony de A Emme Muñiz, hija de Jennifer López y Marc Anthony, durante su actuación en el descanso de la Super Bowl. EFE

Madrid, 5 feb (EFE).- Muchos artistas sueñan con subirse al escenario durante el descanso de la Super Bowl, el espectáculo televisivo más seguido anualmente en Estados Unidos. A Emme Muñiz, hija de Jennifer López y Marc Anthony, no le ha dado tiempo ni de pensar en ello: es lo que tiene ser hija de sus padres.

La pequeña, de 11 años, lideró un coro de niñas en los minutos finales de la actuación, en la que la arroparon también su madre y, a la batería, Shakira. Interpretando una versión acústica del éxito de JLo "Let's Get Loud", Emme Muñiz dio inicio a una carrera musical que, si no es tan fecunda como la de su madre, al menos ya ha conseguido el hito de llegar a una audiencia mundial.

Desde las actuaciones del clan de los Flores hasta Elton John subiendo a su pequeño al escenario en Las Vegas (EEUU), son muchos los cantantes que han aprovechado su tirón, bien para presumir de hijos, bien para darles un gran empujón hacia la fama cuando gritaron, como Concha Velasco, aquello de: "¡Mamá, quiero ser artista!".

FAMILIAS DE ARTISTAS

Hay ocasiones en las que alguno de los retoños hereda la maestría del padre o la madre. Menos veces, es tal la presencia en los escenarios de miembros de una saga que casi entran a formar parte de nuestra familia.

Es el caso de la formada por Lola Flores y El Pescaílla: actuaciones corales de toda la estirpe, duetos de Lola con su hijo Antonio, homenajes de Lolita y Rosario a su madre y a su hermano... Incluso alguna aparición televisiva de las ahora actrices Elena Furiase y Alba Flores junto a sus abuelos cuando eran solo unas niñas.

Caetano Veloso es uno de los grandes artistas internacionales que ha colaborado estrechamente con sus hijos y que ha compartido escenario en repetidas ocasiones con ellos. Las voces e instrumentos de Tom, Zeca y Moreno Veloso se han unido a la magia de Caetano, dejando bien claro que el negocio familiar está a buen recaudo.

Lo cierto es que no es raro ver a familias enteras triunfar sobre los escenarios. En España, se dan también los casos de los Carmona, más allá de Ketama; de Ana Belén y Víctor Manuel con su hijo David, o de Luis Pastor y Lourdes Guerra con Pedro Pastor. Todos ellos han colaborado, pero hay otros tantos cuyas carreras han prosperado al margen de las de sus mayores, como ocurre con Enrique Iglesias.

CANTANTES Y MÚSICOS, MÚSICOS Y CANTANTES

Además de por la voz, muchos de los vástagos destacan también por su virtuosismo con los instrumentos.

Alexander, hijo de Alejandro Sanz, combina ambas facetas: acompañado de su trombón, ha tocado junto a la banda del madrileño en su actual gira y, como compositor y cantante de rap, lanzó a finales de 2019 su primer disco "SanitY ep".

"Sukierae" (2014) es el nombre del primer disco de Jeff Tweedy sin Wilco, pero con la percusión de su hijo Spencer. A pesar de la actividad de los de Chicago en escenarios y estudios de grabación, el líder de la banda combina proyectos conjuntos con otros en solitario, ayudado por Spencer y su otro retoño, Sammy.

Un tándem padre-hijo cuyo talento está ya más que consolidado es el formado por el guitarrista del Buena Vista Social Club, Ry Cooder, y su hijo, el percusionista y productor Joachim Cooder. Ambos tienen largas carreras como músicos en solitario y también han trabajado juntos en varios proyectos: "The Prodigal Son" (2018) es el último, obra del padre y producción del hijo.

Si actuar en el descanso de la Super Bowl es un sueño para muchos, seguro que la fantasía de otros es poder tocar junto a un exBeatle (Paul McCartney) y un Rolling Stone (Ronnie Wood). El afortunado, que tuvo la oportunidad en 2013 en el londinense Ambassadors Theatre, no fue otro que James McCartney.

En el ámbito nacional, el cantautor gaditano Javier Ruibal puede presumir de hijo Javi y viceversa. Ambos comparten escenario habitualmente porque el vástago es percusionista y, además, productor, y a ellos se ha unido ocasionalmente la bailaora Lucía Ruibal.

EL ESCENARIO COMO ESCAPARATE

Hay casos, como el de Elton John, en que los escenarios sirven simplemente de escaparate para presumir de hijo.

En uno de sus conciertos en Las Vegas, el cantante británico sentó en su banqueta al pequeño Elijah, de 6 años, que de momento no ha mostrado dotes artísticas en público. Quién sabe si, dentro de un tiempo, será él quien toque el piano para su padre.

Algo más de protagonismo tuvo Kiko Rivera en su televisiva aparición durante un concierto de Isabel Pantoja. "Mi pequeño del...", empezó la tonadillera el verso; "alma", remató un adorable Paquirrín de melena rubia que se metió al público en el bolsillo.

Mercedes Ortuño Lizarán