¿Fin del idilio entre Alemania y Mallorca? El turismo alemán prefiere otra isla

M. J. Arias
·3 min de lectura

El idilio de los ciudadanos alemanes y Mallorca viene de lejos y cualquiera que haya visitado la isla lo habrá comprobado en primera persona. Sin embargo, la pandemia del coronavirus está afectando a muchos aspectos hasta ahora dados por sentados y las preferencias de los alemanes a la hora de viajar son una de esas cosas que cambian. Según publica el grupo turístico alemán TUI, Mallorca se ha visto desbancada del primer lugar de la lista de destinos preferidos de sus clientes nacionales a la hora de reservar sus vacaciones de verano en favor de otra isla: Creta.

Creta combina cultura y turismo arqueológico con playas y espacios naturales de postal. (Foto: Getty Images)
Creta combina cultura y turismo arqueológico con playas y espacios naturales de postal. (Foto: Getty Images)

Según explica Marek Andryszak, presidente de la compañía a través de un comunicado recogido por Diario de Mallorca, “con el aumento de las vacunas en Europa, crece la confianza en que pronto será posible viajar de nuevo” y se están produciendo las reservas de cara a las vacaciones de verano. De ahí es de donde el touroperador ha podido elaborar una lista de tendencias encabezada por Creta. Mallorca, por su parte, cae al segundo puesto seguida de otras dos islas griegas: Rodas y Cos.

Sobre este cambio de tendencia, explica Andryszak que “Grecia está comenzando la nueva temporada con el viento a favor del verano pasado” gracias su situación sanitaria. Aún así, se trata de una preferencia que puede cambiar en cualquier momento ya que, si algo se ha aprendido sobre el coronavirus tras un año de su irrupción en el mundo, es que la situación epidemiológica de una región o país puede cambiar con demasiada rapidez. De hecho, y en virtud del avance de las vacunas y de la confianza en que el panorama mejore, el presidente confía en que Mallorca vea aumentar su demanda de vacaciones para verano.

Sin embargo, a día de hoy lo que muestran las reservas es que los alemanes prefieren en mayor medida contratar sus vacaciones para ir a Creta más que a la isla balear. Quienes viajen allí, germanos o no, se encontarán con la isla más grande de Grecia, con más de 8.000 kilómetros cuadrados de terreno para explorar en los que se combina una naturaleza sin explotar y localidades llenas de encanto. 

Para hacerse una idea de su tamaño (alargado), de punta a punta hay unos 260 kilómetros. A lo ancho la distancia entre una costa a otra varía desde los 15 kilómetros en las zonas más estrechas a los 60 kilómetros en las más anchas. En cuanto a lo que ofrece, uno de los grandes atractivos de la isla es su paisaje natural, sus playas, sus cuevas con entrada directa desde el mar y sus pueblos pesqueros de postal.

La garganta de Samaria, declarada parque nacional, es una de las grandes atracciones naturales de la isla, que cuenta también en algunas de sus principales ciudades con pequeños museos en los que familiarizarse con la cultura, el arte, la historia y el folklore local. Además, como Mallorca, puede presumir de una gastronomía basada en la dieta mediterránea conocida y valorada en todo el mundo.

En cuanto a las infraestructuras para llegar, la isla dispone de tres aeropuertos y, aunque existe algún vuelo directo (por si alguien está pensando en seguir los pasos de los alemanes) la recomendación es volar a Atenas y de allí coger otro vuelo doméstico. Pese a tener que hacer escala, la oferta a la capital griega es más amplia y, por tanto, más económica.

EN VÍDEO | ¿Es discriminatorio un pasaporte europeo de vacunación contra la Covid-19?