Malaria, dengue y otras enfermedades en Pakistán a causa de las históricas inundaciones

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REUTERS - STRINGER

Mientras Pakistán sigue movilizando todos los medios a su alcance para ayudar a las decenas de millones de personas afectadas por "las peores inundaciones de su historia", la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este miércoles 31 de agosto de los peligros sanitarios y alimentarios que corren los más de 33 millones de afectados. La Organización asignó a la catástrofe que azota al país, el nivel de emergencia 3, el más alto.

Pakistán, el octavo país más vulnerable del mundo al cambio climático, según el índice de riesgo de Germanwatch 2021, ha sido azotado por las peores inundaciones en años con al menos 1.100 fallecidos, 33 millones de personas afectadas y daños por valor de 10.000 millones de dólares.

Las advertencias sobre la gravedad de las consecuencias de las lluvias monzónicas que asolan el país desde hace tres meses no paran.

El miércoles 31 de agosto, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Ghebreyesus, asignó a la situación en Pakistán, el nivel de emergencia 3 (el más alto de la Organización), lo que implica el mayor nivel de movilización de la agencia de la ONU.

"Según nuestro sistema de clasificación interna, la OMS categorizó las inundaciones en Pakistán como una emergencia de grado 3 (...) lo que significa que los tres niveles de la Organización están involucrados en la respuesta: las oficinas nacionales y regionales así como la sede", dijo el jefe de la OMS en una rueda de prensa en Ginebra, Suiza.

Tedros Ghebreyesus explicó la necesidad de esta clasificación por el efecto dominó de las inundaciones, con sus repercusiones en la salud y otros ámbitos.

"Los daños en las infraestructuras sanitarias, la insuficiencia de personal sanitario y la escasez de suministros sanitarios están perturbando los servicios de salud, poniendo en mayor riesgo a los niños y a las mujeres embarazadas y lactantes", advirtió.

"Pakistán ya se enfrentaba a amenazas sanitarias como el Covid-19, el cólera, la fiebre tifoidea, el sarampión, la leishmaniasis, el VIH y la polio. Ahora las inundaciones han traído nuevas epidemias de enfermedades diarreicas, infecciones cutáneas, infecciones de las vías respiratorias, malaria, dengue, etc.", añadió.

Un riesgo importante de propagación de epidemias

Y la preocupación del jefe de la OMS por la propagación de epidemias también es compartida por las autoridades sanitarias pakistaníes.

Los médicos en las zonas afectadas por las inundaciones dijeron que habían empezado a atender a pacientes traumatizados por la catástrofe, pero que cada vez más, veían a personas -incluidos niños y mujeres embarazadas- con diarrea, infecciones cutáneas y otras enfermedades altamente contagiosas.

La Organización Mundial de la Salud anunció que ha comenzado a prestar asistencia a las autoridades pakistaníes. En un comunicado, la agencia dijo que también estaba trabajando para aumentar la vigilancia de enfermedades como la diarrea aguda y el cólera para evitar una mayor propagación.

"La OMS está trabajando con las autoridades sanitarias para responder rápida y eficazmente sobre el terreno", dijo a la agencia de noticias AP, Palitha Mahipala, representante de la Organización en Pakistán.

"Nuestras principales prioridades ahora son garantizar el acceso rápido a los servicios sanitarios esenciales para la población afectada por las inundaciones, reforzar y ampliar la vigilancia de las enfermedades, la prevención y el control de los brotes", aseguró.

Además, según el Fondo de Población de la ONU, aproximadamente 650.000 mujeres embarazadas necesitan servicios de salud materna para garantizar un embarazo y un parto seguro.

"Hasta 73.000 mujeres que se espera que den a luz el próximo mes necesitarán asistentes de parto calificados, atención al recién nacido y apoyo", dijo la agencia de la ONU en un comunicado.

Decenas de millones de personas dependen ahora de la ayuda humanitaria

Según los estudios diarios realizados por el Ejército y publicados por la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, más de la mitad de los distritos del país están afectados por las inundaciones. Ninguna de las cuatro provincias (Khyber Pakhtunkhwa, Balochistan, Sindh y Punjab) se ha librado y, según el Ministro de Cambio Climático, un tercio del territorio se encuentra bajo el agua.

La nación del sur de Asia sufre "las peores inundaciones de su historia", en palabras del primer ministro, Shehbaz Sharif. Millones de personas lo han perdido todo y dependen, para sobrevivir, de la ayuda humanitaria que les llega en camiones o helicópteros. El miércoles más ayuda internacional llegó con aviones de carga procedentes de China, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

Las organizaciones internacionales también se están movilizando, y Save the Children, por ejemplo, ha comenzado sus operaciones de ayuda en la aldea de Qaim Khan Vadyo, en el distrito de Shikarpur, en la provincia de Sindh, que ha sido duramente golpeada. Allí, la organización reparte paquetes de alimentos, tiendas de campaña y tabletas de purificación de agua.

Los artículos de ayuda incluyen un paquete de alimentos que puede durar hasta un mes para una familia de seis o siete personas, dijo Imran Ali Shah, de Save the Children Pakistán, a la AP.

Aunque muchas aldeas remotas siguen fuera del alcance de los esfuerzos de ayuda, unas 460.000 personas han conseguido llegar a los campamentos instalados en las regiones. En la provincia de Sindh, entre 3.000 y 4.000 refugiados llegan cada día a Karachi, la mayor ciudad del país.

El Gobierno estima que más de un millón de viviendas han sido destruidas mientras que las infraestructuras, carreteras y puentes han quedado devastados. Aunque las lluvias cesaron el miércoles 31 de agosto, la tregua puede ser temporal, ya que las precipitaciones podrían reanudarse en los próximos días.

Después de esto, los pakistaníes necesitarán paciencia para volver a tener una apariencia de vida normal y la mayoría de ellos tendrá que afrontar los próximos meses de invierno en tiendas de campaña y refugios improvisados.

No solo hay consecuencias para la salud

También hay que temer las consecuencias de las inundaciones sobre los alimentos: miles de hectáreas de tierra cultivada han sido arrasadas, los campos de cultivos como el trigo y el arroz están bajo el agua y el precio de las verduras y frutas se ha disparado.

Esta desaparición de parte de las cosechas "tendrá un fuerte impacto en los precios de los alimentos, cuando la inflación ya era el problema número uno", subrayó Subhan Ullah, economista de la Universidad de Birmingham, a la agencia de prensa Reuters. La inflación superaba el 20% antes del inicio de la temporada de monzones.

"Las inundaciones han afectado especialmente a las regiones de Punjab y Sindh, consideradas las cestas de alimentos de Pakistán, y la escasez empieza a notarse en los mercados del país, lo que ha provocado un aumento de los precios", reportó Reuters. "Tendremos que importar las frutas y verduras, lo que supone un nuevo aumento", añadió Subhan Ullah.

Por último, el impacto en la industria y la economía del país será importante, ya que el 90% de los campos de algodón han sido destruidos. El algodón sirve para suministrar al sector textil, que representa más del 60% de las exportaciones.

Con AFP, Reuters, AP