El Magreb empieza a salir del confinamiento con miedo a un repunte

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El Magreb empieza a salir del confinamiento con miedo a un repunte

Los países del Magreb, con Túnez y Argelia a la cabeza, empezaron este martes a salir del confinamiento que se impuso en marzo para frenar el coronavirus, aunque las autoridades temen un repunte que desborde el sistema sanitario.

El domingo, antes de la vuelta progresiva al trabajo, el ministro de Sanidad de Túnez, Abdellatif Mekki, dijo tener "temores pero también esperanza".

"Miedo por la laxitud que observamos en algunos partes, ya sea por negligencia o por necesidad. Y en esta situación las autoridades públicas tienen la responsabilidad de proteger a la sociedad, aunque sea volviendo a una cuarentena generalizada", dijo en un mensaje en Facebook.

En la fronteriza Argelia las autoridades obligaron a cerrar de nuevo numerosos comercios después de varios días de apertura en varias regiones, incluida Argel, la capital, porque no se respetaban las normas de higiene ni de distanciamiento.

Según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Argelia registró "un aumento del 27% de los casos confirmados" entre el 24 de abril, la fecha del inicio del ramadán, y el 30 de abril.

- "Riesgo de repunte" -

Túnez, Argelia y Marruecos impusieron restricciones estrictas desde que aparecieron en marzo los primeros casos procedentes de Europa, donde la pandemia ya era importante.

A pesar de que solo había entonces unas decenas de casos, cerraron las escuelas y se impuso el confinamiento desde la tercera semana de marzo.

Cerraron los comercios, excepto los supermercados pequeños y medianos así como otros servicios de primera necesidad.

En Marruecos, un país de 35 millones de habitantes, donde se registraron oficialmente 5.053 casos con 179 fallecimientos, la salida del confinamiento está prevista a partir del 20 de mayo.

En Túnez, el confinamiento precoz habría permitido salvar mil vidas, según las estimaciones. Este país de más de 11,5 millones de habitantes detectó oficialmente 1.018 enfermos (43 fallecidos) y cada día tiene al menos diez nuevos casos.

En Argelia, cuatro veces más poblada, hay 4.648 casos oficiales, 465 fallecidos y los contagios siguen avanzando.

En estos dos países, con una población muy joven, el número de muertos sigue estable en las últimas dos semanas.

Pero según el profesor argelino Idir Bitam, experto en enfermedades transmisibles, "estamos en pleno riesgo de un repunte viendo la laxitud de los últimos días".

"Se notará la próxima semana" dice este especialista, miembro del hospital universitario IHU de Marsella (sur de Francia).

- "Una batalla, no la guerra" -

En Túnez "hemos ganado la batalla, no la guerra, hemos logrado frenar la epidemia pero (...) los ciudadanos tienen que ser responsables", estima la doctora Hanene Tiuiri Benaisa, miembro de la comisión nacional de la lucha contra la COVID-19 y jefa de servicio de enfermedades infecciosas en el hospital público Rabta.

En este contexto, las autoridades levantaron parte de las restricciones y, en algunas ciudades, la vida vuelve progresivamente a la normalidad.

El lunes las actividades se reanudaron en teoría con solo la mitad de trabajadores, pero muchas fábricas seguían cerradas. Asi y todo volvieron a verse atascos y mucha gente en los grandes mercados.

Igual que en Argelia, la distancia de seguridad entre personas es difícil de hacer cumplir en Túnez a causa del transporte público vetusto y de la dificultad de controlar una economía en gran parte informal.

El inicio del confinamiento en Túnez estuvo marcado por algunas manifestaciones de personas que decían preferir morir del coronavirus que morir de hambre.