Los madrileños vuelven a organizarse y muestran su solidaridad ante Filomena

Agencia EFE
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Madrid, 10 ene (EFE).- Las redes de vecinos que mostraron su unión y solidaridad ante la pandemia del coronavirus han vuelto a demostrar su unión ante la gran nevada de Madrid haciendo uso de las redes sociales como plataforma para solventar las inclemencias meteorológicas.

Madrid no sólo se convirtió en una estación de esquí o en un campo de batalla de bolas de nieve, la ciudad ha vuelto a enseñar su cara más amable.

Los grupos de whatsapp vecinales que se crearon para colaborar en pleno estado de alarma han sido otra de las herramientas utilizadas para ayudar ante las inclemencias de Filomena.

En un edificio centenario del centro de Madrid, algunos de sus vecinos se quedaron sin agua ante la congelación de las tuberías y alertaron de la situación a través del whatsapp: "En seguida los vecinos que sí tenían corriente nos trajeron baldes, cantimploras y garrafas con agua. Por suerte, la situación se ha solventando", relata a Efe María, una de las vecinas afectadas.

Compartir comida ha sido otra de las iniciativas ante Filomena ya que algunos no habían previsto la gran nevada y no se había provisto de suficientes víveres pero, también gracias al whatsapp, los vecinos han compartido sus alimentos.

No sólo eso, también han limpiado los accesos a sus garajes y esparcido sal en los portales para evitar algún resbalón que derive en un susto.

A primera hora de este domingo, los vecinos de Lavapiés han salido a las calles para rociarlas con sal, sobre todo, en los portales y comenzar la retirar de la calzada algunos de los árboles que impedían el paso por las calles.

"Traed palas" es el mensaje que se está viralizando a través de las redes sociales y que se ha fomentado por diferentes asociaciones vecinales con el propósito de limpiar las calles lo antes posible de nieve y así evitar que el hielo avance en los barrios, como da cuenta a Efe la Federación Regional de Vecinos de Madrid (FRAVM).

A pesar de que la nieve ha ocultado por unas horas la pandemia del coronavirus, esta sigue presente y son muchos los vecinos que se han preocupado porque los accesos a los hospitales quedasen lo antes posible liberados para facilitar el acceso a los centros médicos.

En el distrito Retiro, la asociación cultural Hacenderas o la de vecinos Los Pinos han organizado una quedada en las inmediaciones del hospital Gregorio Marañón para quitar la nieve acumulada.

Vallecas, con su espíritu reivindicativo, ha propuesto a sus vecinos "defenderse" de Filomena y actuarán contra la nieve en las zonas estratégicas como Palomeras, La Gavia, San Diego o Santa Eugenia.

De igual modo que se han sucedido estas batidas por los distritos de Orcasitas, Casa de Campo o Centro.

La preocupación por los sanitarios y la salud por los ciudadanos también ha creado otro movimiento: SOS 4X4.

En Torrelodones, propietarios de coches todoterreno -preparados para la nieve- se pusieron en contacto con el Ayuntamiento del municipio y crearon un canal de Telegram para ofrecer sus vehículos para el traslado a centros de salud u hospitales, o llevar a los sanitarios de vuelta a su casa ya que, algunos de ellos, han tenido que doblar o incluso triplicar sus turnos ante la imposibilidad de desplazamientos.

Los aplausos virtuales se propagaron por las redes sociales para agradecer a los sanitarios que se desplazaron caminando hasta sus centros, a pesar de las ventiscas que asolaron la ciudad durante más de treinta horas.

Uno de los más compartidos fue el del caso de un médico residente de Cirugía Torácica y Cardiaca de Puerta del Hierro, quien recorrió entre la nieve más de veinte kilómetros para poder hacer su guardia.

Otras anécdotas de solidaridad surgieron de la improvisación ante el colapso de las comunicaciones como los grupos de personas que empujaban a autobuses de la EMT de la capital que no podían circular a causa de la nieve.

Al igual que imágenes tiernas, como la compartida en Twitter de un marido que baja a la calzada para mandar un mensaje de amor a su mujer que observaba desde su balcón y gritaba preocupada: "Cariño, ten cuidado que te vas a caer".

Ana Márquez

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