Madrid defiende la acogida de líder saharaui ante la llegada de migrantes de Marruecos

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Brahim Ghali habla durante un acto por el 45 aniversario de la creación de la república saharaui, el 27 de febrero de 2021 en un campo de refugiados a las afueras de Tinduf, ciudad al suroeste de Argelia

La ministra española de Asuntos Exteriores defendió la acogida en España del líder del movimiento independentista saharaui Frente Polisario en un momento de tensiones con Marruecos, desde donde están llegando miles de migrantes en las últimas horas.

"Se trataba y se trata simple y llanamente de una cuestión humanitaria, una respuesta humanitaria a una petición de ayuda humanitaria de una persona que se encontraba en una situación sanitaria muy, muy frágil", dijo la ministra Arancha González Laya, en una entrevista en la noche del lunes en la radio Cadena Ser.

En este contexto de tensión con Rabat, aliado clave de Madrid en el control de los flujos migratorios ilegales, el enclave español de Ceuta, en el norte de Marruecos, recibió desde el lunes una marea de 6.000 migrantes, en su mayoría marroquíes, que cruzan la frontera entre ambos territorios a nado o a pie.

"No concibo que se ponga voluntariamente en riesgo la vida de menores en el mar, como hemos visto estas últimas horas en Ceuta. No concibo que se ponga en riesgo la vida de jóvenes y de menores como respuesta a una acción humanitaria", añadió la ministra de Exteriores.

Según González Laya, responsables marroquíes a los que no nombró "han asegurado" el lunes a las autoridades españolas que esta marea migratoria "no es fruto del desencuentro" con Rabat por la presencia en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

La llegada de este líder independentista saharaui el 18 de abril para ser tratado por covid-19 tensó las relaciones entre Madrid y Rabat, que convocó al embajador español para trasladarle su "exasperación".

Según datos ofrecidos por el Ministerio de Interior, alrededor de 6.000 personas entraron ilegalmente el lunes a Ceuta procedentes de Marruecos. Alrededor de 1.500 ya fueron enviados de vuelta al país vecino, anunció el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Frente a este flujo migratorio, el ministerio reforzó con 200 efectivos el dispositivo de seguridad en la zona. En imágenes difundidas por la televisión pública también se veía el despliegue de militares en el área fronteriza.

Además, las autoridades habilitaron un estadio en Ceuta adonde transferir los marroquíes que se encuentran en la calle para proceder a su expulsión, indicó durante la noche la delegación del gobierno español en Ceuta.

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