No, los madrileños no están obligados a limpiar su trozo de calle de nieve

M. J. Arias
·3 min de lectura

Casi inmediatamente después de que cayesen los primeros copos de la nevada dejada por la borrasca Filomena en Madrid y estos comenzasen a cuajar sumando centímetros de altura, empezó a correrse la voz de que los propios ciudadanos estaban obligados a limpiar su trozo de calle corriendo el riesgo de ser multados si no cumplían con la ordenanza. Sin embargo, y aunque esto fue así durante un tiempo, la Justicia anuló la norma en 2012. Así que no, los madrileños no están obligados a retirar la nieve de su trozo de acera. Si lo hacen (como está ocurriendo en muchos barrios) es por voluntad propia y por acelerar una búsqueda de normalidad que se está prolongando en el tiempo para desesperación de muchos.

En los primeros días de nevada corrió la noticia de que los madrileños estaban obligados a retirar la nieve de su 'trozo' de acera. (Foto: Diego Radames/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
En los primeros días de nevada corrió la noticia de que los madrileños estaban obligados a retirar la nieve de su 'trozo' de acera. (Foto: Diego Radames/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

El desconocimiento del periplo legal de la ordenanza y la resolución final del Tribunal Supremo recogida por la Cadena Ser es lo que habría propiciado ese ‘bulo’, por llamarlo así, de la obligación de los vecinos de Madrid de sacar palas, recogedores, sartenes o lo que fuese para abrir camino en la nevada.

El origen de este conflicto se remonta a 2009, cuando Alberto Ruiz Gallardón era alcalde de Madrid y su gobierno aprobó una ordenanza municipal cuyo artículo 10.2. decía que “en caso de nevada, quienes habiten en fincas urbanas y quienes tengan a su cargo la limpieza de edificios públicos y establecimientos de toda índole, colaborarán en la limpieza de hielo y nieve de las aceras en la longitud correspondiente a su fachada, y en una anchura mínima de 2 metros, si la acera es de mayor ancho, depositando la nieve o hielo recogido a lo largo del borde de la acera”. Lo mismo aplicaba a residuos.

En junio de 2010 este artículo, junto con otros dos, fueron anulados por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid argumentando que “la limpieza viaria es una competencia del Ayuntamiento que deberá ejercer por sí mismo o a través de las distintas formas de gestión de los servicios públicos, no siendo posible trasladar esta obligación que el Legislador ha impuesto al Municipio a los particulares”.

En 2012 el litigio iniciado por Alfonso Cañizares, informa La Sexta, llegó al Supremo. Este tribunal mantuvo los otros dos artículos tumbados por el TSJM, pero mantuvo la anulación del referente a las nevadas porque “el hecho de que en anteriores Ordenanzas Municipales se estableciera esta obligación, o incluso que sea una costumbre de cierta observancia, especialmente en los establecimientos abiertos al público, no modifica en nada el régimen legal antes expuesto”.

A su favor, el Ayuntamiento, en poder de Ana Botella en 2012, que la norma no era obligatoria. Una matización que no fue compartida por quienes juzgaron el caso y emitieron su veredicto.

EN VÍDEO | El anticiclón dejará temperaturas aún muy bajas en esta ola de frío histórica