Macron busca "relanzar la lucha por la abolición universal" de la pena de muerte

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El anuncio lo hizo desde el Panteón de París, durante el tributo del 40 aniversario del fin de la pena capital en Francia y en compañía de Robert Badinter, el exministro de Justicia que impulsó su votación. Sin nombrar a los países que aún aplican esta pena, el presidente fue crítico y declaró que reunirá "a la sociedad civil de los Estados para convencer a sus dirigentes de la importancia y urgencia de abolirla".

Este sábado, 40 años después de que Francia aboliera la pena capital, el presidente Emmanuel Macron se refirió a su uso como castigo y advirtió que pronto emprenderá una campaña para eliminarla a nivel mundial. Su anuncio no fue casual, sino en el marco de un homenaje a la efeméride de la prohibición, desarrollado en el Panteón de París junto a Robert Badinter, el ministro que entonces luchó por una solución más humana.

Allí anunció que el país relanzará "el combate por la abolición universal" de la pena máxima, aprovechando la presidencia semestral de la Unión Europea (UE) en 2022: "Organizaremos un encuentro al más alto nivel junto a la ONG Ensemble, en el que reuniremos a la sociedad civil de los Estados que aún aplican la pena de muerte para convencer a sus dirigentes de la importancia y urgencia de abolirla".

La última ejecución en suelo francés se produjo en Marsella en el año 1977, dos meses antes del nacimiento de Macron, contra el inmigrante tunecino Hamida Djandoubi, quien fue guillotinado.

El mandatario criticó asimismo a las naciones que aún tienen a disposición el castigo, aunque sin mencionar a ninguna en particular. "Son 483 el número de ejecuciones consumadas en 2021, ciertamente un número bajo", aseguró. Sin embargo, remató elevando el tono que "son 483 muertes de Estado administradas por 33 regímenes políticos".

También trazó similitudes entre estos países que, "en su mayor parte, comparten el despotismo y el rechazo de la universalidad de los derechos humanos". En Europa, solo Belarús mantiene en vigor la pena capital. Si bien miembros de África Oriental, del Golfo de Pérsico, India, China o Estados Unidos continúan aplicándola.

El tributo realizado en la capital francesa fue especialmente emotivo por Badinter, exministro de Justicia con el socialista François Mitterrand entre 1981-1986, que tuvo un rol preponderante para erradicarla. "En 1981, fuimos el Estado número 36 en abolirla. Hoy 109 países de 189 la han suprimido", refirió con optimismo.

En Francia, el retorno de la pena de muerte fue reflotado en el debate público por causa de la ultraderecha, que representa un tercio del electorado que deberá votar en menos de siete meses en las elecciones presidenciales. "La pena de muerte nunca contribuyó a disminuir los delitos. En caso del terrorismo, ese azote de nuestra sociedad los convierte en mártires, en héroes", explicó.

Por último, Badinter insistió en que "la pena de muerte solo puede desaparecer porque es una vergüenza para la humanidad".

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