Macedonia del Norte quiere apostar por el cannabis

Sally MAIRS y Darko DURIDANSKI
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Hace un año, Filip Dostovski fue condenado por posesión de cannabis. Apenas salió del tribunal de Skopje, encendió un canuto ante los objetivos de las cámaras.

Era un "acto de revuelta contra la sentencia y su política", dice este militante contra la prohibición de 41 años, que ha sobrevivido a un cáncer.

El gobierno del minúsculo país de dos millones de habitantes contempla hoy legalizar la marihuana, lo que sería una primicia en Europa.

En 2016, Macedonia del Norte legalizó el cultivo y venta de productos médicos derivados, esperando convertirse en una "superpotencia" del cannabis gracias al mercado europeo en pleno crecimiento.

Pero la porosa ley ha llevado al sector médico a la incertidumbre y la mayoría de las empresas no pueden vender al extranjero.

Los militantes temen que las nuevas promesas del gobierno caigan en saco roto.

Los ciudadanos no pueden cultivar ni consumir la planta so pena de persecución. Los productos medicinales legales solo pueden prescribirse para un número limitado de enfermedades.

"El punto positivo es que tenemos una ley sobre producción de cannabis, el punto negativo, es que la ley es terrible", dice Filip Sekuloski, al frente de una ONG favorable a que se liberalice el consumo.

El primer ministro Zoran Zaev suscitó la esperanza recientemente al prometer suavizar la reglamentación sobre el cannabis con fines medicinales y promover un debate público sobre la legalización de su uso recreativo.

- Turistas -

"Lo veo como una fuente potencial económica", dijo, evocando los célebres "coffee shops" de Amsterdam como modelo para atraer a los visitantes.

"Es un campo con un futuro enorme que promete un verdadero desarrollo, sinónimo de inversiones serias", declara a la AFP el ministro de Salud Venko Filipce.

La oposición asegura que la "sociedad no está preparada" para este cambio que beneficiaría a la familia de Zoran Zaev que opera en el sector, según la misma. Acusaciones que el interesado descarta.

Para Filip Dostovski, es probable que las autoridades teman las reacciones de bandas criminales que se aprovechan del mercado negro.

El gobierno explica que su primera prioridad es permitir a los productores de derivados medicinales que exporten las flores deshidratadas, que representan el 70% del mercado europeo.

Por el momento, la mayoría de la sesentena de empresas autorizadas en el sector pueden vender solo los aceites y otros extractos que son muy costosos de fabricar.

"Solo el 30% del mercado es accesible para las empresas macedonias", explica Zlatko Keskovski, presidente de NYSK Holdings, una de las pocas empresas que produce extractos que responden a las estrictas normas farmacéuticas europeas.

- Fin del tráfico -

A finales de 2020, inauguró con su socio polaco PharmaCann un hangar deslumbrante de 17.800 metros cuadrados cerca del aeropuerto.

En la planta protegida con alambres de púas, las plantas crecen al calor de las lámpara violetas antes de proseguir su crecimiento en una inmensa sala más húmeda, bajo la mirada de horticultores protegidos con uniformes.

Pero si el gobierno se retrasa demasiado, Zlatko Keskovski teme perder los millones de euros invertidos.

Las empresas internacionales interesadas que visitaron el país en 2018 pueden irse a otro sitio.

"Esperaban una ley que autorice la exportaciones de flores", lamenta.

Los defensores ponen por delante los ingresos económicos potenciales del consumo recreativo en un país pobre donde el salario medio está en torno a los 460 euros.

Esto significaría "el fin del mercado negro, la posibilidad de ingresos legales, nuevos empleos, más recaudación en impuestos", razona Filip Sekuloski.

De todas formas, los consumidores son muchos, dicen otros militantes. Una regularización dejaría fuera de juego a los traficantes en la vecina Albania.

"Legalizar no significa inundar a Macedonia de marihuana, que los niños se pongan a fumar y se conviertan en adictos", dice Ognen Uzunovski, de 47 años, miembro del movimiento "Operación liberación".

- ¿Curativo? -

Como muestra está la situación de algunos estados norteamericanos o países como Uruguay o Canadá donde la legalización no ha conocido problemas.

Pero Europa está muy atrasada.

Francia, campeona del consumo de cannabis, está dotada de una legislación muy represiva.

Otros países como Croacia o Portugal practican la despenalización que autoriza la posesión de pequeñas cantidades pero obliga a los consumidores a proveerse en el mercado negro.

En Macedonia del Norte, la represión depende un poco del cliente. "Conozco gente que ha estado en la cárcel por cinco gramos y otros que con 50 gramos solo han recibido una multa", sostiene Filip Dostovski.

Tuvo problemas en 2016 cuando la policía encontró en su casa algunos centenares de gramos de plantas deshidratadas ricas en CBD, la molécula no psicotrópica del cannabis.

La utilizaba para fabricar un aceite que considera tiene propiedades terapéuticas pese a la ausencia de estudios médicos.

Este aceite, explica, le permitió calmar un edema de las glándulas linfáticas que sufrió tras padecer un linfoma de Hodgkin.

Para él, la legalización es inevitable en los próximos cinco años. Mientras tanto, se remite al eslogan de su ONG: "La gente bien desobedece las malas leyes".

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