El "mártir Soleimani", general convertido en símbolo en Irán, un año después de su asesinato

Ahmad PARHIZI, Karim ABOU MERHI
·3 min de lectura

La República Islámica de Irán se prepara para conmemorar este fin de semana el primer aniversario de la muerte en un ataque estadounidense del poderoso general Qasem Soleimani, artífice de la estrategia regional de Teherán y parte ahora del panteón de jefes militares de la historia del país.

Jefe de la Fuerza Quds -unidad de élite a cargo de las operaciones en el extranjero de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán-, Soleimani murió el 3 de enero de 2020 en un ataque de dron estadounidense contra su convoy cerca del aeropuerto de Bagdad.

Las autoridades iraníes aún no anunciaron los detalles de las conmemoraciones de este aniversario, que será el sábado según el calendario persa (el domingo según el calendario gregoriano) y tendrá lugar en un momento en que las grandes manifestaciones están prohibidas a raíz de la pandemia de covid-19.

Tras su asesinato, grandes multitudes habían salido a las calles en todas partes en Irán para rendir homenaje al jefe militar.

Este aniversario llega también un poco más de un mes después del asesinato en Teherán de un eminente físico nuclear iraní, Mohsen Fakhrizadeh, elevado a su turno al rango de grandes "mártires". Irán acusó a Israel, que no reaccionó.

Las celebraciones se producen además a unas semanas de la partida del presidente estadounidense Donald Trump de la Casa Blanca, tras un mandato en el que llevó adelante una campaña de "máxima presión" contra Irán.

Las tensiones volvieron a aumentar en las últimas semanas entre los dos enemigos que no estuvieron lejos del enfrentamiento directo tras la muerte de Soleimani. Teherán respondió el 8 de enero con ataques contra las bases que albergan soldados estadounidenses en Irak y, mientras esperaba represalias, derribó "por error" un avión comercial matando a 176 personas a bordo.

- Héroe de los tiempos modernos -

Declarado "mártir viviente" por el ayatolá Alí Jamenei incluso antes de ser asesinado, Soleimani había recibido en marzo de 2019 de manos del guía supremo la orden de Zulfiqar, la más alta distinción militar en Irán.

Es hasta el momento el único en haber recibido desde la revolución islámica de 1979 que puso fin a la monarquía.

Algunos días después de su asesinato, el culto del "mártir" ya estaba en todo su apogeo: retratos omnipresentes en las ciudades, estatuas, canciones y hasta una serie televisiva inmortalizando su nombre.

Muchas calles, carreteras, edificios y lugares públicos de Teherán, Mashhad, Shiraz, Kerman e Isfahán (entre otras ciudades) fueron bautizadas en su honor.

Comandante carismático, Soleimani se encuentra ahora al lado de los generales más célebres caídos por la madre patria desde la era preislámica hasta los tiempos modernos.

En una de las decenas de canciones difundidas por la televisión estatal durante su funeral, Soleimani es comparado por el poeta Milad Erfanpour con los héroes míticos de la epopeya persa "Chahnameh" (el Libro de los Reyes), entre ellos Rostam (equivalente iraní a Hércules, ndlr).

"Hemos tenidos muchos héroes, algunos ficticios, en nuestra larga historia, pero Soleimani era un verdadero ser humano que conocimos en carne y hueso", declaró a la AFP Erfanpour, refiriéndose a la importancia de transmitir especialmente a la juventud "el mensaje y el relato de valentía" del general.

A mediados de diciembre, el guía supremo afirmó ante el comité para la conmemoración del "mártir" que "Soleimani encarnaba los valores iraníes", como "el coraje" y el "espíritu combativo".

A su entender, "es así que se convirtió en el héroe de la nación iraní" entera.

En sus discurso, el general no quería limitarse a los simpatizantes ideológicos de la República Islámica.

"Soleimani hablaba siempre a todos los iraníes", dijo a la AFP el universitario Mehdi Zakerian.

"Cuando se refería a temas sociales o políticos en Irán, intentaba siempre hablar de manera calculada y reflexionada para evitar las tensiones", agregó.

ap/kam/mdz/mar/me