Lula gana en Brasil: "América Latina vive una ola de izquierda, pero con visiones distintas de la democracia"

Luiz Inácio Lula da Silva
Lula derrotó a Jair Bolsonaro en segunda vuelta con un resultado muy ajustado.

La elección del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) en Brasil fortalece una ola de victorias de gobiernos de izquierda en América Latina, pero los líderes de la región tienen puntos de vista diferentes sobre la democracia y el autoritarismo, evalúa Michael Shifter, expresidente y miembro de Diálogo Interamericano, un instituto de análisis político con sede en Washington.

"La victoria de Lula refuerza la tendencia de más gobiernos de izquierda en América Latina. Solo hay tres gobiernos en América del Sur que no son de izquierda en este momento: Ecuador, Uruguay y Paraguay", le dijo el analista estadounidense a BBC News Brasil.

"Pero estos gobiernos de izquierda son muy diferentes entre sí en cuanto a sus puntos de vista sobre la democracia".

Shifter cita el caso de México, gobernado desde 2018 por Andrés Manuel López Obrador, del izquierdista Movimiento Regeneraçión Nacional.

"López Obrador está utilizando cada vez más a los militares como pilares de su gobierno. Mi sensación es que Lula no hará eso en Brasil", dijo el profesor de la Universidad de Georgetown, donde enseña política latinoamericana.

"Por cierto, probablemente intentará desmilitarizar Brasil y revertir lo que se hizo con Bolsonaro".

Venezuela y Nicaragua, a su vez, son dos ejemplos de países de la región gobernados por líderes autoritarios de izquierda.

Lula fue elegido presidente el pasado domingo con el 50,83% de los votos válidos. El presidente, Jair Bolsonaro (PL), obtuvo el 49,17%.

El año pasado fueron elegidos Pedro Castillo en Perú y Gabriel Boric en Chile. Este año, Gustavo Petro se convirtió en el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia.

Alberto Fernández, miembro del Partido Justicialista (o peronista), fue elegido en Argentina en 2019 en una contienda contra el expresidente de centroderecha Mauricio Macri.

Alberto Fernández de Argentina y Lula Da Silva de Brasil
Las dos primeras economías de América del Sur estarán nuevamente en manos de gobiernos de izquierda con el triunfo de Lula.

Bolivia, Venezuela, Surinam, Guyana y la Guayana Francesa también están dirigidas hoy por jefes de Estado de izquierda.

Entre los tres países que califican como excepciones a la ola actual en Sudamérica se encuentran Ecuador, gobernado desde 2021 por Guillermo Lasso, Paraguay con Mario Abdo Benítez y Uruguay, encabezado por el centroderechista Luis Lacalle Pou.

"Ola antioficialista"

Michael Shifter observa, además de una ola de izquierda en la región, un movimiento de rechazo a los líderes y partidos en ejercicio en las últimas elecciones en América Latina.

"El único presidente reelegido en la región fue Daniel Ortega, de Nicaragua, pero eso realmente no se debe tomar en cuenta porque es un autócrata", dice el estadounidense.

"Esta tendencia antioficialista demuestra que hay un sentimiento de infelicidad e insatisfacción en América Latina".

Este ciclo comenzó en diciembre de 2015 en Argentina, con la victoria de Mauricio Macri. Desde entonces, todas las elecciones en la región han sido ganadas por la oposición.

La única excepción es Ecuador donde, en 2017, Lenín Moreno ganó las elecciones como candidato del expresidente Rafael Correa.

Sin embargo, al poco tiempo de asumir el cargo, Moreno rompió con Correa y se convirtió en "opositor" de su padrino político.

Gabriel Boric, presidente de Chile
Gabriel Boric sumó a Chile a la "ola de izquierda" latinoamericana con su victoria electoral a finales de 2020.

"Los desafíos son enormes"

Para el analista, en el caso de Brasil la elección de Lula es un síntoma, principalmente, del descontento de la población con la gestión del gobierno de Jair Bolsonaro frente a la pandemia de covid-19 y la economía.

Sin embargo, según Shifter, Lula lidiará con circunstancias muy diferentes a las que enfrentó en sus gobiernos anteriores (2003-2011).

"Hay un contexto totalmente diferente, tanto a nivel nacional como internacional. Dentro de Brasil, la característica más destacada es sin dudas la enorme polarización, pero también podríamos mencionar los desafíos económicos, incluida la alta inflación, el desempleo y la inseguridad alimentaria.

"Los desafíos son enormes y solo pueden superarse con un gobierno de coalición capaz de unir diferentes fuerzas y facciones políticas".

El analista afirma, sin embargo, que una de las fortalezas del presidente electo de Brasil es su capacidad de trabajar por un movimiento de mayor cooperación en América Latina.

"Lula ciertamente desempeñará un papel importante en el fomento de una mayor colaboración en América Latina y el Sur", dice.

"El único líder que tiene la capacidad de unir a la región en desafíos comunes es Lula. Aunque los otros gobiernos quieran, no tienen el peso de Brasil ni la experiencia del presidente electo en la década del 2000 para hacerlo".

Este texto fue publicado originalmente en BBC Mundo Brasil (en portugués).

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