Los verdes de la Eurocámara ven un "problema" en la entrada de Puigdemont en su grupo

Carles Puigdemont, con gesto pensativo durante su primera sesión plenaria como eurodiputado, el 13 de enero de 2020 en el Parlamento Europeo, en la ciudad francesa de Estrasburgo

La integración del eurodiputado independentista catalán Carles Puigdemont en el grupo de ecologistas y regionalistas en la Eurocámara representa un "problema", reconoció su co-presidente Philippe Lamberts, criticando su cercanía con los conservadores nacionalistas flamencos en Bélgica.

"Su adhesión representa un problema", aseguró Lamberts en rueda de prensa, destacando la "incongruencia" de la cercanía de Puigdemont y de su ex consejero Toni Comín con la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), cuyos eurodiputados se sientan en un grupo "contrario a los valores" del suyo.

Los Verdes europeos comparten grupo con los regionalistas de la Alianza Libre Europea (ALE). De los 74 parlamentarios del grupo, el cuarto en número por número de miembros de la Eurocámara, sólo siete forman parte de la ALE, entre ellos los nacionalistas escoceses y la independentista catalana Diana Riba.

Aunque también son miembros de la ALE, los eurodiputados de la N-VA se sientan en la Eurocámara en las filas de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), junto a los parlamentarios del partido de extrema derecha español VOX, contrario a los independentistas catalanes.

Según fuentes de los Verdes/ALE, la decisión sobre la integración de Puigdemont y Comín -actualmente en el grupo de No Inscritos- en sus filas se tomará la próxima semana y deberán pronunciarse "todos sus miembros".

Actualmente, el ex número dos del gobierno de Puigdemont, Oriol Junqueras, condenado en España a 13 años de prisión por el intento de secesión de 2017, ejerce como vicepresidente, pese a que la Eurocámara dejo de reconocerlo la semana pasada como eurodiputado por su condena.

A diferencia de Junqueras y otros independentistas catalanes en prisión en España, Puigdemont y Comín decidieron marcharse a Bélgica a finales de octubre de 2017 para esquivar la acción de la justicia española, que emitió una orden de extradición en su contra.

Un grupo de eurodiputados prepara la visita a los políticos catalanes presos en España los próximos 23 y 24 de enero, anunció el lunes el parlamentario francés Benoît Biteau.