Los últimos escondites del ISIS

El Daesh (más conocido como el ISIS), está gravemente herido en Siria e Irak, pero no se puede decir que esté muerto. Tras la caída de Mosul y posteriormente de Raqqa en el 2017 ha perdido gran parte del territorio que controlaba no hace demasiado, cuando llegó a tener vastas extensiones en ambos países. Pero el apoyo militar y sobre todo logístico de Estados Unidos y Rusia a los grupos locales ha provocado que la presencia del grupo se reduzca a la mínima expresión, aunque aún quedan pequeños reductos en los que es fuerte y puede causar problemas.

Uno de ellos es Tanf, un enclave crucial, ya que se encuentra en el triángulo que forman las fronteras de Siria, Irak y Jordania. Las propias autoridades militares estadounidenses, en boca del enviado especial Brett McGurk, confirmaron que en los últimos días habían mantenido un fuerte enfrentamiento con los yihadistas. El objetivo es evidente; mantener alejado al grupo de este punto estratégico, ya que es atravesado por la carretera que une Damasco con Bagdad.

Carretera entre Damasco y Bagdad en la que se ve tanto Tanf como Rutba (Google Maps).

A mitad de camino entre las dos capitales, ya en suelo iraquí, está la localidad de Rutba, que hace varios meses estaba en poder de los terroristas. Actualmente está casi despejada de yihadistas, pero más de 40.000 personas que huyen de la guerra se han asentado en un campamento de refugiados que ofrece unas condiciones de vida pésimas. Liberar la carretera que separa las dos grandes ciudades ha sido una cuestión fundamental, pero todavía quedan pequeñas escaramuzas que muestran que el ISIS nunca se rinde.

Celebración en Mosul tras expulsar al ISIS (AFP).

Un poco más al norte, entre Abu Kamal (Siria) y Al Qaim (Irak), también ha habido numerosos bombardeos de los aliados debido a que la presencia del grupo en la región es importante. Ambas localidades son atravesadas por el río Éufrates y sus orillas se han convertido en un buen refugio para los miembros del grupo, una zona de acceso más difícil en el que tienen más fácil pasar desapercibidos.

Más allá de estos dos importantes enclaves, también está la zona occidental, dominada por las fuerzas del régimen sirio con apoyo de las tropas rusas. Recientemente han reconquistado Deir Ezzor y aunque aún quedan algunos miembros del ISIS dispersos por la región, la prioridad de Moscú es combatir a Hayat Tahrir al Sham, un grupo que incluye a los antiguos miembros de Al Qaeda, localizados en la otra parte del país, en la provincia de Idlib.