Los socialistas de Bulgaria intentan resucitar en las legislativas

Por Vessela SERGUEVA
Los líderes socialista, Kornelia Ninova, y conservador, Boiko Borisov, votan en las elecciones legislativas búlgaras, el 26 de marzo de 2017 en Sofía

Los búlgaros comenzaron a votar este domingo en unas elecciones legislativas con resultado incierto, en las que podrían renovar su confianza al exprimer ministro conservador Boiko Borisov o resucitar a los socialistas, que asumen su cercanía con Rusia.

Los colegios electorales abrieron a las 07H00 hora local (04H00 GMT) y cerrarán a las 20H00 (17H00 GMT). Las primeras encuestas a pie de urna se conocerán inmediatamente después.

Desde hace semanas los sondeos arrojan un final reñido para las dos formaciones ?alrededor de un 30% de intención de voto?, que augura rudas negociaciones para formar una coalición en la que los partidos nacionalistas podrían ser los árbitros.

La retórica patriótica de estos últimos ha dividido a la mayoría de los candidatos, incluidos los de izquierda.

"Ningún país, al este o al oeste, debería influenciar la política búlgara", dijo la líder de los socialistas, Kornelia Ninova, al votar en Sofía.

Borisov, líder del partido conservador Gerb y dos veces primer ministro desde 2009, se presentó este domingo como el garante de una "Bulgaria estable y previsible".

Según Ognyan Mintchev, director del Instituto de Estudios Internacionales de Sofía, "si gana el PSB [Partido Socialista], Bulgaria corre el riesgo de tener una política abiertamente prorrusa. Si el Gerb regresa al poder, mantendrá el equilibrio entre Occidente y Rusia, que tiene importantes intereses en los Balcanes".

Los temas internacionales dominaron la campaña de las legislativas, las terceras en cuatro años, aunque la corrupción endémica y el bajo nivel de vida siguen siendo la prioridad de los electores del país más pobre de la Unión Europea (UE).

Monika Nikolova, una electora de 47 años, fue a votar en Sofía con la esperanza de que Bulgaria "se comprometa en una vía reformista y contra la corrupción".

- "Poca esperanza"-

Los socialistas, herederos de los comunistas de antes de la caída del Telón de Acero, esperan aprovechar el impulso que les dio la conquista de la presidencia en noviembre de 2016 por parte de su candidato, el exjefe de la Fuerza Aérea Roumen Radev.

Al igual que el jefe de Estado, la presidenta del PSB es favorable a levantar las sanciones impuestas por la UE a Rusia y mantener una cooperación reforzada con Moscú.

Borisov, que aboga por relaciones "pragmáticas" con Moscú, en particular en los importantes proyectos energéticos comunes, defiende alinearse con las posiciones de la UE y la OTAN.

Borisov, líder del Gerb, es un carismático exguardaespaldas convertido en jefe de la policía y luego alcalde de Sofía.

Se trata del único dirigente búlgaro desde la caída del comunismo en haber conquistado dos mandatos de primer ministro. Ambos los terminó dimitiendo.

Las legislativas de este domingo, a una sola vuelta, están marcadas por la fragmentación de la oferta política. La ley obliga a obtener un mínimo del 4% de los votos para entrar en el Parlamento.

Varias nuevas formaciones se presentan como reformistas frente a los partidos tradicionales, acusados de favorecer un sistema oligárquico, mezclando intereses públicos y privados.

Alexandre Naydenov, de 35 años, un empleado del sector informático, en pleno auge, votó por uno de estos nuevos partidos "para que puedan equilibrar a los grandes, completamente desconectados de la realidad", aunque asegura tener "poca esperanza".

Entre todas las formaciones que aspiran a obtener uno de los 240 diputados del Parlamento, una coalición de partidos nacionalistas podría obtener el tercer puesto y fijar sus condiciones al ganador. El Gerb y el PSB se declararon dispuestos a formar coaliciones con ellos.

La formación de una mayoría parlamentaria necesitaría una alianza de tres o cuatro partidos.

Las elecciones también serán un test para los dos partidos de la importante minoría musulmana de Bulgaria, formada por 700.000 personas, principalmente de habla turca.

Su formación tradicional, el MDL, tercera en Parlamento saliente, se opone a la política del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mientras que el nuevo partido Dost recibe el apoyo de Ankara, aunque tienen pocas posibilidades de obtener diputados.

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines