Los ratones comen por los ojos

Esquema de la respuesta frente a la percepción de comida que explica el artículo. Por Brandt et al. / Cell, 2018

La frase hecha “comer por los ojos” tiene más de cierto de lo que parece. Porque según un estudio reciente, lo que ocurre en ratones es muy similar: la simple visión de comida dispara una serie de reacciones que prepara al cuerpo para digerir los alimentos.

Lo curioso del caso es que el estudio del que vamos a hablar empezó como resultado de otro anterior que demostraba que “hacerse la boca agua” también es real, que la visión u olor de comida disparaba la segregación de saliva para preparar la digestión.

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Tirando de este hilo, los investigadores trataron de comprobar si el mismo tipo de proceso se daba en otras glándulas implicadas en la digestión. Lo que han encontrado es que el hígado comienza a segregar sustancias para prepararse para comer. Y lo hace a muchos niveles.

Lo primero que hace es disparar una respuesta nerviosa. Al tener comida delante, los ratones de laboratorio con lo que se ha llevado a cabo el experimento modificaban la química de su sistema nervioso. Disminuían las sustancias responsables de la sensación de hambre y comenzaban a acumularse las que señalizan saciedad. Esto ocurre porque las respuestas a este nivel son lentas, y por lo tanto necesitan preparación.

Pero la cosa no queda ahí. Los cambios son aún más profundos, e implican a ciertos orgánulos celulares, compartimentos del interior de las células que se encargan de numerosas funciones. En concreto, en el hígado se modifica el comportamiento del retículo endoplasmático.

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Este orgánulo se encarga, entre otras cosas, del plegamiento de las proteínas. Es decir, les da la forma que necesitan para cumplir sus funciones específicas. Lo que resulta muy importante para la digestión, ya que en muchos casos las enzimas digestivas, las sustancias encargadas del procesamiento químico de los nutrientes, deben plegarse de una manera concreta para poder funcionar.

Bien, pero aparte de saber que “comer por los ojos” tiene más de realidad de lo que se pensaba, ¿qué nos dice este estudio? En realidad, plantea una cuestión muy interesante: “comer por los ojos” puede estar relacionado con la obesidad. Porque también han detectado que en ciertos casos, los ratones obesos muestran un retraso en todo este proceso. Por ello tardan más en saciarse y comen mayores cantidades.

Aún hacen falta estudios para terminar de descubrir todo lo que este estudio implica, y cómo se aplica en humanos. Pero el hecho de que ver comida prepare el cuerpo para comer ya resulta interesante de por sí.