Rivera critica en Venezuela lo que predica en España

La gira de precampaña que Albert Rivera se ha sacado de la manga le ha servido para arañar portadas en la prensa y minutos en los informativos, pero puede que tanta exposición se le vuelva en contra. Una vez pisado suelo venezolano, el líder de Ciudadanos se ha esmerado en ofrecerse como alternativa de gobierno estable y moderada. Para ello no ha dudado en reunirse con quien ha aceptado recibirle para mostrar su rechazo al Gobierno de Maduro y su compromiso con los Derechos Humanos. 

Así lo ha hecho durante su discurso en la  Asamblea Nacional de Caracas, donde ha criticado los lazos de Podemos con el chavismo. Y en la recepción oficial en suelo venezolano, junto a la esposa del dirigente opositor venezolano encarcelado, Leopoldo López, cuando se presentó como un candidato con voluntad de diálogo, “pero también con el convencimiento de que la democracia no es negociable”.

Para dar aún más fuerza a su viaje, la maquinaria del partido programó para el pasado domingo una marcha en Madrid en la que se corearon soflamas en contra de Nicolás Maduro y a favor de “la libertad, el respeto a los derechos humanos y la democracia”.

Pero mientras Ciudadanos ve en Venezuela ataques a los Derechos Humanos, en España no los ve. Tal vez les resulte exagerado pero así están las cosas. Según el informe de 2015 de Amnistía Internacional (AI), las restricciones a la libertad de reunión y expresión, el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía, las expulsiones colectivas de inmigrantes en Ceuta y Melilla, así como los desahucios son las principales violaciones de los derechos humanos en España.

Puede que esta afirmación le pille por sorpresa a más de uno. Pero no al candidato de Ciudadanos que, al igual que los de PP, PSOE y Podemos, saben que España ha sido amonestada periódicamente por el pisoteo de los Derechos Humanos practicado en territorio nacional. Entre otros, la legalización de la expulsión sumaria de personas inmigrantes, no haber regulado el delito de tortura o dejar sin asistencia sanitaria a cerca de 750.000 inmigrantes en situación administrativa irregular. Un elemento este muy controvertido por la confusa postura que Ciudadanos mantiene respecto de la Sanidad Universal. En su programa señalan que “proponen un Pacto Europeo para la asistencia sanitaria a inmigrantes sin tarjeta de residencia que unifique la cobertura mínima exigible a los países de la unión”. Sobre qué sanidad proporcionarían a las personas sin permiso de residencia hasta alcanzar dicho pacto apenas hay rastro. 

En el capítulo referido a la política migratoria se habla de “garantizar una sanidad básica” para todos los residentes, “especialmente a mujeres, niños y grupos vulnerables”, sin concretar la medida.

Volviendo al informe, Amnistía Internacional apunta que el incumplimiento sigue vigente en este 2016 y pone como ejemplo la detención de los titiriteros en Madrid acusados de enaltecimiento del terrorismo, que según Amnistía “puede suponer un límite desproporcionado al derecho de la libertad de expresión”.

Y si Amnistía Internacional no les vale, sepan ustedes que la propia ONU -a través de un comité de expertos formado por 18 miembros- ha vertido duras críticas sobre España acerca de siete puntos muy concretos:

.La discriminación étnica en el acceso a la vivienda, la educación, el empleo y la sanidad. 

.Igualdad de género. El comité “lamenta que las mujeres siguen estando insuficientemente representadas en los sectores público y privado”.

.Reforma del aborto. La ONU critica la reforma que hace que las menores tengan que contar con el consentimiento de los padres para abortar puesto que, dice el informe, esto podría aumentar “los abortos ilegales y poner en riesgo la vida y la salud de las mujeres”.

.Malos tratos policiales. El comité llama la atención sobre las denuncias por “uso excesivo de la fuerza, incluyendo tortura y malos tratos” por parte de la Policía, “especialmente en protestas ciudadanas”.

.CIEs y devoluciones en caliente de inmigrantes.

.Ley de Amnistía y violaciones de Derechos Humanos del pasado. La ONU vuelve a lamentarse de que siga en vigor la Ley de Amnistía de 1977 que, según dice el informe, “impide la investigación de las violaciones de derechos humanos del pasado, en particular los delitos de tortura, desapariciones forzadas y ejecuciones”.

.Ley de Seguridad Ciudadana. La ONU expresa en el informe su “preocupación” acerca de la ley del PP por su “efecto disuasorio” para la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica.

¿Y qué opina Albert Rivera de la ‘ley mordaza’ española? Preguntado expresamente por si Ciudadanos derogaría esa ley, respondió que sí en el caso de “todo lo que hace referencia a la separación de poderes”, en concreto al hecho de que sean las autoridades gubernativas y los jueces quienes puedan limitar el ejercicio de un derecho fundamental, lo cual “me preocupa muchísimo”. Pero sólo eso. “No digo que derogaremos todos los artículos”, precisó, pero sí esos y los incluidos en algunos recursos ya presentados contra ese ley ante el Tribunal Constitucional.

En las redes ya se pide a Rivera que solucione los problemas de España antes de intentar arreglar los de otro país.