“Los niños ricos de Teherán”: una pieza clave para comprender las manifestaciones en Irán

La desigualdad social y económica ha hecho que muchas personas se lancen a las calles en Irán, pero otras comparten en las redes sociales imágenes de su feliz y opulento estilo de vida. (Foto: Facebook/Rich Kids of Tehran)

Los manifestantes siguen ocupando las calles iraníes para protestar por problemas acuciantes como los bajos salarios, la pobreza, la inflación y la corrupción gubernamental.

El gobierno ha respondido usando la fuerza, desde que comenzaron los disturbios a principios de este mes han matado a 20 manifestantes. También han cerrado el acceso en el país a redes sociales como Twitter para evitar que los manifestantes se organicen y difundan al mundo las imágenes de la violenta represión estatal.

Las manifestaciones comenzaron precisamente en las provincias que al inicio apoyaron al régimen. Sin embargo, esas áreas rurales, en su mayoría religiosas, han dicho basta a la corrupción generalizada y la desigualdad económica.

Para comprender el motivo de la ira de los manifestantes, basta echarle un vistazo a Instagram. La enorme disparidad de ingresos entre ricos y pobres se exhibe sin pudor en cuentas como @TheRichKidsofTehran, que hace poco cambió su configuración a “privado” debido a la notoriedad internacional que había alcanzado. Mientras fue visible públicamente, en la cuenta se apreciaba a los millennials, los hijos de la élite del país, exhibiéndose en piscinas y yates de lujo, usando ropa de marca y coches caros mientras apoyan al régimen.

Estos niños ricos alardean de sus cuerpos y riqueza, además de ofender a su religioso y profundamente conservador estado. Fotos como estas representan la tónica general de sus publicaciones:



En varias fotos se les ve consumiendo alcohol, algo que la ley islámica prohíbe estrictamente.



Mientras tanto, en las calles de Irán se encarcela a las mujeres si se les resbala el pañuelo de la cabeza y los hombres corren la misma suerte por comprar alcohol. La brecha entre ricos y pobres se ha hecho más profunda en los últimos 10 años, a medida que la economía iraní se ha ido deteriorando.

Los precios al consumidor están subiendo a razón de dos dígitos y la moneda de Irán ha perdido casi una décima parte de su valor desde mayo, según reportó el Wall Street Journal, lo cual afecta el poder adquisitivo de los iraníes de a pie. Todo esto ocurre a pesar de que el país tiene 100 mil millones en activos descongelados como resultado de la firma de un acuerdo nuclear con varias potencias mundiales.

El acuerdo, negociado con la administración de Obama hace dos años, abrió las compuertas del dinero en efectivo a la clase dominante iraní puesto que relajó las sanciones económicas. Además, el gobierno de Obama le envió a Irán un avión con 400 millones de dólares en efectivo.

Todo parece indicar que ese dinero acabó en los bolsillos de la élite adinerada, no se destinó a una sociedad que necesita con urgencia empleos, crédito e infraestructura.

“El régimen ha hecho muchas promesas pero no las ha cumplido con el acuerdo”, afirmó Rob Malley, ex asistente especial del presidente Barack Obama y ahora presidente y Director Ejecutivo de International Crisis Group, en una entrevista al Wall Street Journal. “Esas promesas reflejaron tanto las expectativas genuinas de obtener mayores rendimientos con el acuerdo como el deseo de exagerar sus beneficios para lograr venderlo a los detractores nacionales”.

También se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que el gobierno iraní haya canalizado ese dinero a Hezbolá, la organización terrorista libanesa que patrocina, entre otras milicias en la región. Hezbolá ha estado vinculada con todo tipo de acciones censurables, desde ataques terroristas hasta contrabando internacional de cocaína.

En cuanto a los niños ricos de Teherán, en su cuenta se pueden leer varios mensajes que enaltecen las virtudes del régimen. Le dedicaron una de las publicaciones a Mohammad Javad Zarif Khonsari, el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán. Otra, en la que aparentemente se burlan de los judíos víctimas del Holocausto, al final es “propaganda”.

A la luz de las noticias sobre los disturbios sociales y económicos que está viviendo Irán, la cuenta y sus publicaciones dibujan la imagen de una élite profundamente desconectada de las luchas de los iraníes comunes. Algunos viven en condiciones tan desesperadas que han tenido que vender sus órganos. Pero no verás eso en Instagram.

Alex Eriksen