Los independentistas acuerdan una coalición para las elecciones de Cataluña

El presidente de Cataluña, Artur Mas, sentado en su escaño del Parlament, en Barcelona, el 18 de junio de 2015, durante una sesión de control al Gobierno

Los partidos independentistas CDC (centroderecha) y ERC (izquierda) acordaron formar una coalición para las elecciones autonómicas de Cataluña de septiembre, que quieren ganar con mayoría absoluta para iniciar la secesión de España, informaron fuentes concordantes de dichas formaciones.

El presidente catalán Artur Mas, líder de CDC, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, se reunieron el martes para cerrar este pacto, que fue ratificado por la noche por las direcciones de sus partidos, las dos principales fuerzas catalanas, señalaron este miércoles estas fuentes a la AFP.

Ninguno de los dos líderes encabezará la candidatura, cuyos tres primeros puestos se cederán a personalidades ajenas a la política que generen consenso entre la izquierda y la derecha, dijo a la AFP una fuente de ERC. Mas irá en el cuarto lugar y Junqueras, en el quinto, explicó.

El número uno de la lista será un exeurodiputado ecolocomunista, Raúl Romeva, seguido por las dos mujeres que lideraron las manifestaciones masivas por la independencia celebradas en los últimos años en la comunidad, Carme Forcadell y Muriel Casals.

Su intención es usar estas elecciones como un referéndum sobre la independencia, consulta que el Gobierno español ha bloqueado en los últimos años porque no se adapta a la Constitución.

Si ganan por mayoría absoluta, formarán un Gobierno de coalición presidido por Mas con el objetivo de conseguir en 18 meses la independencia de esta comunidad autónoma de 7,5 millones de habitantes y que atesora una quinta parte del PIB español.

Mas propuso ya esta coalición después de la consulta simbólica del 9 de noviembre de 2014, en la que casi 1,9 millones de personas votaran por la secesión, desafiando la prohibición decretada por la justicia española.

Durante meses, ERC rechazó este pacto, alegando que una alianza con el partido de Mas, salpicado por escándalos de corrupción y responsable de severos recortes presupuestarios desde su llegada al Gobierno, en 2010, lastraría al movimiento. Sin embargo, la caída del independentismo, que pasó de más del 50% de apoyo a un 42,9%, según el instituto demoscópico catalán, y el auge de la izquierda antiliberal de Podemos llevaron a la reanudación de las negociaciones.

Aunque una de las condiciones iniciales era no incluir a Mas en la candidatura, finalmente el presidente catalán podrá concurrir a estas elecciones.